sábado, febrero 06, 2016

doce de los doce (1)



Comenzamos aquí una pequeña serie de entradas en las que iremos compartiendo las letras de la comparsa “Los doce” que no han sonado en el teatro. La totalidad de un repertorio no es lo que suena en el Falla. Eso es sólo una parte. Normalmente un repertorio tiene más recorrido y suele componerse de piezas diversas que, por la propia dinámica de la competición, son guardadas, pospuestas o directamente desechadas, no tanto por su calidad o interés sino por su capacidad competitiva o de impacto. El teatro, lo habrán notado ustedes tanto como yo, se ha vuelto un concurso de impacto más que de calidad de letras, aunque a veces lo uno y lo otro sean cosas compatibles y a veces no. Estas letras no mostradas, cuando se les presta atención, nos muestran la complejidad y redondez de los repertorios, cosa que por desgracia los pases del teatro nos impiden descubrir.
Por eso me gustaría ir mostrando aquí, como ya hicimos en otros años anteriores, las letras que no han llegado al teatro aunque el grupo las tuviera aprendidas y preparadas. A mí, como aficionado, me interesan mucho esas letras que quedan relegadas a los CD, a los libretos o, con suerte, a alguna actuación. Y me interesan porque en ellos a menudo se muestra con limpieza las aportaciones y las ideas que el autor tuvo y que, por mor del propio concurso y sus derivas, quedaron fuera. Me encantaría que los autores a los que admiro (que pocos no son) nos mostraran a quienes les seguimos sus descartes, sus cartas guardadas o, simplemente, sus letras más personales, libres y genuinas. Las que se escribieron de espaldas al concurso o, incluso, a los propios gustos de su grupo (que no ha sido, por cierto, mi caso).
Por lo que a “Los doce” respecta, llegué al grupo ya entrado noviembre y mi tarea solo fue escribir pasodobles y cuplés. Como me sentí tan bien recibido por el grupo y la propia idea de la comparsa era tan particular (ya saben, pocos componentes, mirada amorosa hacia el pasado de la modalidad, sin aspavientos ni trampas, con la música de Noli…), a pesar del poco tiempo que quedaba para el inicio tan tempranero del Falla, prometí escribir doce pasodoble (uno para cada componente, jejeje) para que eligieran cómodamente el juego con el que mejor desearan afrontar la competición. Y, cumpliendo la promesa, doce pasodobles les entregué, de los que en el teatro solo se ha cantado la mitad. Los iremos desgranando en estos días, si a ustedes bien les parece.
Para empezar, aquí les dejo esta, una de mis favoritas y de la que me ha dolido mucho que, por esas cosas que pasan, no se cantase en el teatro.


La mujer mojarrita me dijo:
“Yo duermo esta noche contigo,
que quiero nadar en tu cama”.
La mujer mojarrita es valiente,
es libre y es inteligente
y es gaditana.
No quiere más hombre que al hombre
que aprenda a sentirse mujer.
Lleva el Atlántico entero
en sus ojitos canallas,
y su palabra es de piedra
y su cuerpo es una playa.
Y es tan gloriosa
que tan solo es hermosa
cuando le da la gana
cuando le da la gana.
Y en los charcos que encuentra en el suelo
se para y me dice:
“Moreno, pisa mi capa”.
La mujer mojarrita es tan grande
que es ella quien viene a cantarme
a mi ventana.
No existe trasmayo, ni anzuelo, ni red
que el corazón tuyo lo pueda coger.
¡Que tu amor no cabe
en una pecera,
Reina sin corona de to las sirenas!



5 Comentarios:

Blogger mjtrafalgar dice...

vaya tela!! qué bonito, qué bonito!

11:43 a. m.  
Blogger Juanjo dice...

Letras así son las que hacen falta en un concurso que cada vez se parece más a un festival de tragedias

6:52 p. m.  
Blogger Juanjo dice...

Letras así son las que hacen falta en un concurso que cada vez se parece más a un festival de tragedias

6:52 p. m.  
Anonymous Anónimo dice...

Como se dice ahora: letra TOP. Gracias por regalarnos estas joyas, Miguel.

9:32 p. m.  
Blogger garcía argüez dice...

gloria pa ustede!

8:51 p. m.  

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