sábado, octubre 10, 2015

requesón rancio




Cinco (o seis) brevísimas reflexiones al hilo de esta noticia:

1) El concejal de Participación Ciudadana se está cubriendo de gloria en un tiempo récord.

2) El concejal de Participación Ciudadana, en el fondo, lleva razón. En las formas, definitivamente no.

3) No nos engañemos. Esos "colectivos del Carnaval" en realidad no representan a casi nadie. En algunos casos ni a sus propios asociados. Esto hoy por hoy es un secreto a voces.

4) El argumentario usado por estos colectivos, que tanto ha escandalizado al concejal, nos escandaliza además a mucha gente más. Su planteamiento corrobora la reflexión número 3.

5) La mentalidad de cierto sector carnavalero poderoso apiñado en torno al COAC y enrocado en el liderazgo de estos llamados "colectivos", digámoslo claro, es profundamente "sexista". O mejor "machista". Yo incluso diría "feudalista". Sus ideas de carnaval (y de la vida) huelen a requesón rancio. Esto es una realidad aplastante de la que hay que partir.

6) La linea editorial del periódico que cuenta esta noticia es lamentable.

Y un apunte final: con un poco de astucia, de mano izquierda y de valentía (no temeridad) se podía haber acabado limpiamente con el "ninfismo" y el "diosismo" en sólo un par de carnavales. No era tan dificil. Con arte, con consenso, con elegancia, sin mucho ruido y con un poco de apoyo social (que lo hay). Pero ya no. Lástima de oportunidad desaprovechada. Ahora vamos a tener a las ninfas atrincheradas (y reforzadas) en su palco por una larga temporada más. Desde luego, sobrevivirán al concejal.