jueves, octubre 08, 2015

la poesía como arte insurgente (Fragmentos)


Te estoy enviando señales a través de las llamas.

El polo norte ya no se encuentra donde solía estar.
El destino manifiesto ya no se manifiesta.
La civilización se autodestruye.
Némesis golpea a la puerta.

¿Para qué sirven los poetas en épocas como éstas?
¿Cuál es la utilidad de la poesía?

Si aspiras a ser un poeta, crea obras capaces de responder al desafío de los tiempos apocalípticos, aun cuando esto signifique que tu tono sea apocalíptico.

Si dices que eres un poeta, no te quedes sentado ahí nada más. La poesía no es una ocupación sedentaria, no es la práctica del “sentados, por favor”. Párate y tírales con lo que tengas.

Apoya tu oreja sobre el suelo y escucha el movimiento de la tierra, el surgimiento del mar, y los lamentos de los animales que están muriendo. Baila con los lobos y cuenta las estrellas, incluso aquellas cuya luz aún no ha llegado aquí.

Tus poemas deben ser algo más que avisos clasificados para los corazones rotos.

Sé inocente, no seas cínico, como si recién hubieras aterrizado sobre la tierra, asombrado al observar el sitio donde has caído.
Di lo indecible, haz visible lo invisible.

Tres líneas cualesquiera no hacen un haikú. Se necesita una epifanía para que se produzca.

¿Quieres ser un gran escritor o un gran académico, un poeta burgués o un poeta radical en llamas?

Si tienes que enseñar poesía golpea la pizarra con la tiza de la luz.
Barre lejos las telas de araña.

Cultiva la disidencia y el pensamiento crítico. El primer pensamiento puede ser el peor pensamiento.

Desafía al capitalismo con su disfraz democrático.
Desafía todos los credos políticos, incluido el populismo revolucionario y el socialismo patatero.

Haz sonar tu grito bárbaro sobre los techos del mundo.
¿Por qué vivir en las sombras? Hazte un lugar en el barco del sol.

Nunca, nunca creas que la poesía es irrelevante en las épocas oscuras.
En las viñas de la ira cosecha las uvas para hacer el vino nuevo.
Y si tienes dos piezas de pan, haz como hicieron los griegos, vende una y con la moneda del reino compra girasoles.

¡Despiértate, el mundo está en llamas!

Que tengas un buen día.

de Lawrence Ferlinghetti