martes, abril 08, 2014

el último aviso de george


lunes, abril 07, 2014

un relato de Enrique Anderson Imbert

El ángel de la guarda le susurra a Fabián, por detrás del hombro:
-¡Cuidado, Fabián! Está dispuesto que mueras en cuanto pronuncies la palabra zangolotino.
-¿Zangolotino?  -pregunta Fabián azorado.
Y muere.
 


sábado, abril 05, 2014

barbie al fin ha visto la luz


viernes, abril 04, 2014

pollitos que no llegaron a gallitos (y 6, final)

Y creo que con este pasodoble terminamos ya la serie de los "Pollitos...". En el tintero quedan, claro, otros materiales dispersos: retales, fragmentos, cuartetas a medio escribir, cuplés inconfesables y pasodobles comenzados que no llegaron siquiera a terminar de escribirse, pero de los que dudo que tengan interés para quienes hayáis estado siguiendo estas reflexiones en torno a nuestras letras inéditas.
Hay, también tres pasodobles más que no se cantaron en el concurso pero que sí que se aprendieron, se montaron, se grabaron y han quedado registrados en el cd y en el libreto de la comparsa. Seguro que ya alguna gente los ha curioseado y los conoce (me refiero a "Coplas benditas", "Mira a esa dama" y a "Un miedo viejo", que no sonaron en el teatro pero sí han sonado en la calle).
Este último pasodoble secreto, pues, tampoco llegó al local de ensayo porque me pareció una vez acabado que no apotaba ningún punto de vista del todo nuevo, básicamente porque su mensaje se parecía mucho a otras letras que ya hicimos en nuestra comparsa en años anteriores, en los que tratábamos con rabia la situación del país y las fechorías del partido que nos toca padecer al frente de la hecatombe económica, política y social (y moral) que padecemos..
Aunque visto lo visto, y viendo la deriva descaradamente totalitaria que está mostrando este gobierno, esta letra bien podría haberse escrito para lo recientemente sucedido en Madrid el 22M y en los días posteriores.


Pa ser tirano, pa ser fascista

no es necesaria la camisa azul ni el pollito franquista.

Pa ser tirano, pa ser dictador, cacique y reyezuelo

solamente es necesario no fiarse de tu pueblo.

A los tiranos nunca les ha hecho ni pizca de gracia

que la gente esté en la calle reclamando democracia.

A los tiranos no les interesa que exista justicia:

nombran a sus propios jueces y reparten su tartita.

Nunca a los tiranos gustó rendir cuentas a nuestra memoria

y nos la entierran entre las cenizas de su negra historia,

de su negra historia, de su negra historia.

¡Palos y tiros por la calle! ¡Duro con la gente!

¡Que dé el franquismo un paso al frente!

Que ya vendrá la propaganda del terror

y el panfletismo en la televisión

pa demostrar que aquí está todo atado.

España enferma, hermanastra del dolor,

¡Qué país tan desgraciado!

Ay, pueblo de mi sangre, ¿quién te tiene arrinconado?

Pequeña democracia, ¿dónde estás? ¿quién te ha matado?



 PD: Si os apetece y os interesa, podemos ir subiendo próximamente letras desconocidas e inéditas de años anteriores, pues en estos años han quedado en el tintero cosas que ahora, con esta perspectiva, pueden resultar interesantes de rescatar y comentar.

miércoles, abril 02, 2014

zen en el arte del tiro con arco


 Así, un día le pregunté al maestro:

-Pero ¿cómo puede producirse el disparo si no lo hago yo?
-Se dispara -respondió.
-Esto ya me lo dijo usted varias veces; formularé pues mi pregunta de otra manera: ¿cómo puedo esperar el disparo, olvidado de mí mismo, si "yo" ya no he de estar allí?
-Se permanece en la máxima tensión.
-Y ¿quién o qué es ese Se?

el amor según john holcroft


martes, abril 01, 2014

un poema de eduardo chirinos

Los profetas han muerto.
Cuernos de guerra anuncian la pronta llegada de la peste,
nuevos tiempos de miseria y escasez.
El campo de batalla está desierto, el cielo se oscurece, la infinita
rueda se ha quebrado.
Dicen que ángeles bellos y monstruosos nos vigilan
pero ya no tenemos ojos para verlos.
Los profetas han muerto.
Atrás los sucios velos que ocultaron la verdad de nuestros rostros,
las ramas que ocultaron la Serpiente cuando rogamos placer
y nos dieron a cambio la resignación.
Textos venerables son ahora pasto de las llamas,
sólo la lechuza mira con indiferencia la corona
que rueda a los pies del más miserable de los dioses.

Sólidas estatuas se arrodillan, gimen, se arrancan los cabellos,
los mástiles que antaño sujetarán los más bravos marinos
golpean la memoria de los dioses que quedan,
¿a quién debemos acudir cuando nos coja la peste?
Los mendigos del reino asaltan los jardines, desprecian los
oráculos, reparten por igual sus pertenencias.
Los nobles del reino conservan sus arcas, sus vinos, sus mujeres,
el miedo que gobierna la implacable voluntad de los presagios.
Los profetas han muerto.
Nadie ahora nos engaña, nadie nos confunde, nadie
nos dice la verdad, y estamos solos.
Estamos solos esperando la señal que nos indique
dónde hemos de ir para honrar con dolor a los profetas.