sábado, agosto 02, 2014

comentario de texto (1)

Por petición de alguna gente amiga y tal y como propusimos hace unos meses, vamos a ir subiendo aquí algunas letras antiguas de nuestra comparsa en años anteriores y que, por uno u otro motivo, apetece no sólo compartir sino también comentar.
Y para empezar el pasodoble que más apetece es este de Las Cigarras (2013) y que, aunque el grupo aprendió, ensayó y hasta grabó en el CD, no llegó nunca a cantarse en el concurso por aquellas cosas de las estrategias, erróneas o acertadas, que se plantean a la hora de seleccionar y ordenar el repertorio con el que se compite en el Falla.
Desde el primer momento era yo partidario de usar esta letra como arma de competición, no tanto por su efectismo o su pegada, sino por el ejercicio literario que suponía. Y es que, en mitad de tanta épica y tanto zapatazo comparsero, a veces sienta bien un poco de lírica y de reflexión. Por eso siempre fui partidario de cantar esta letra cuando la comparsa alcanzó las semifinales, y así lo propuse con insistencia. Finalmente, la cosa no se logró consensuar en el local de ensayo y se optó por cantar el pasodoble de homenaje con el que abrimos nuestra noche de semifinales.
La letra en sí parece a primera vista un simple piropo, pero desde luego es mucho más, y plantea (o al menos intenta plantear) una peculiar reflexión sobre la posibilidad de otra manera de entender las relaciones amorosas, desde la libertad y el no sometimiendo, especialmente encarnada en la figura de la mujer que protagoniza la copla.
Pero, como suele suceder, la lectura que de ella se debió hacer para decidir finalmente su descarte creo yo que obvió todo esto y, efectivamente, se entendió en el mero "piropito". Soy de la opinión de que letras así, si me perdonan ustedes la pedantería, no sólo enriquecen y diversifican un repertorio, sino que plantean al público que las coplas de carnaval pueden (y quizás deben) ir a veces un poco mas allá de lo esperable y esperado. Ensanchar los márgees estrechos que encajonan las posibilidades literarias de la copla de carnaval es algo que los autores deberíamos, de vez en cuando, tener presente.
Aún creo que fue una lástima que no se cantara, pero lo cierto es que hay veces en las que los que hacemos carnaval (y quienes lo oyen) preferimos a menudo el choped al jamón. Nada, de todas formas, a lo que uno no esté ya más o menos acostumbrado.
La letra decía así:

Que si me quiere, que no me quiere...
la margarita esta ¿qué sabra?
porque si hablamos de las mujeres
yo sé de una que esta enamorada de la Humanidad.
Y con su pelo oscuro y sus labios guerrilleros
ella anda por el mundo 
como quien va siempre escapando de un tren,
y con su sangre roja, pero roja como el fuego,
yo le ayudo a ser hombre 
para que ella me haga un poco más mujer.
Mi dormitorio tiene siete puertas si ella llama
para bailar conmigo en los trapecios de mi cama.
Nunca soñó con ser la princesita hermosa,
que esa mujer prefiere el violeta que el rosa.
¿Me quiere o no me quiere? ¿Qué será?
¿La tengo o no la tengo? ¡Qué mas da!
¡Si a los amores libres ni el diablo los agarra!
Ella es la luna enorme de un agosto en bajamar
que, si aparece, empiezan a cantar
toditas las cigarras.


No fue pequeño el consuelo de saber que, al menos, aunque no sonó en el concurso, el grupo la lució y la defendió estupendamente en actuaciones posteriores, como en este video.

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dice...

En primer lugar, me parece magnífica esta iniciativa de los comentarios de coplas y experiencias carnavaleras. En relación a lo expuesto anteriormente en el comentario, al leer el debate sobre esa letra, se me ha venido a la mente el pasodoble de Los Gallitos sobre el amor de este carnaval 2014 en semifinales. ¿Fue un gesto con el te quitaste la espina de Las Cigarras?
Gracias.

4:57 p. m.  
Blogger garcía argüez dice...

Pues la verdad es que nunca me lo había planteado así de esa manera. Puede que sea como dices, pero desde luego ¡consciente por mi parte no ha sido! Gracias a ti.

8:10 p. m.  

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