lunes, marzo 24, 2014

pollitos que no llegaron a gallitos (1)

La aventura de escribir las letras del repertorio de una comparsa de carnaval es para cualquier escritor un viaje intenso y estimulante a la vez que un proceso solitario lleno de conflictos con uno mismo, dudas internas e inexplicables emociones. Luego vendrán las charlas con el músico (en este caso el gran Nene Cheza), las ideas compartidas, los consensos comunes, las caras de entusiasmo (o no) del grupo (gloria bendita para sus gargantas) y, finalmente, el veredicto final del público, que es quien da sentido último a todo el proceso.

Pero antes de todo eso, está la solitaria lucha cuerpo a cuerpo del letrista con el lenguaje, los versos que no cuadran, las ideas que no cuajan, las cosas que se empiezan y no se acaban o las letras que uno termina pero que no considera ajustadas al repertorio por el motivo que sea (y no necesariamente la calidad) y nunca salen del ordenador. Son los muertos que quedan por el camino. Los retales de la costura. Las palabras caídas en la cuneta. Las virutas de la talla. Los escombros de una obra en marcha.

Por aquello de vaciar la caja de retales del corazón, poco a poco iré subiendo aquí algunas de las letras del repertorio de Los Gallitos que, por unos u otros motivos, no se acabaron aprendiendo, ni cantando, o fueron descartadas o, en incluso algún caso, ni siquiera llegaron nunca al local de ensayo y se quedaron a solas en este disco duro, de manera que, en algunos casos, ni el propio grupo las conoce. 

No es el caso de esta primera, que es una cuarteta del popurrí que quedó descartada finalmente (creo que sólo a unas semanas del estreno) a pesar de que Nene ya había compuesto su música y el grupo ya la había aprendido, ensayado y montado perfectamente. Dice (o decía) así:

Escucha, prima, al gallo que canta
que canta cuando el sol se levanta
y cantando y cantando y sangrando 
sus males espanta.

Y si canta y canta y su mal espanta
le sale la voz llena de dolor desde su garganta.

Y si duele y canta su voz
lo que jierve en su corazón.
Su garganta sangra
la copla más santa que se le atraganta.

Mira a este gallito que hoy te quiere hacer sangre...

Y canta lo que hay que cantar,
y muere por su libertad,
y sangra cuando hay que sangrar,
y canta para despertar...
Y canta porque hay que cantar
y muere con su dignidad
Y sangra...

¡Escucha, prima, al gallo que canta!

2 Comentarios:

Blogger HORACIO CALVILLO dice...

eres un crack miguel!! un orgullo cantar tus letras cohone!!

1:09 p. m.  
Blogger garcía argüez dice...

gloria bendita pa ti, hori!!!!

4:00 p. m.  

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