sábado, agosto 24, 2013

contra poetas (fragmento)

Todas estas ruinas nos pertenecen.
A nosotros,
a los de siempre.
No a los niños,
que no las ven siquiera.
Y jamás querrán reconstruirlas sobre vuestros versos.
Pero vosotros
—oh maestros—,
mis queridos poetas
—oh— :
seguid sin aportar una sola herramienta, ni un designio, ni una mí­nima nota de comprensión.
Seguid acariciándoos el voluptuoso cadáver.
Cantad
tan mal como sabéis, hermanos
y hermanas ;
a fin de cuentas, sólo nos escucha
la policía cultural
;
gruñid, crotorad, balad y barritad ;
a cada cual su son.
a cada cual su son. ¡ Qué despilfarro
tan gozadero, madre, y sabrosote !
No os molestéis
en aprender mi nombre,
oh maestrillos,
oh
maestrillos,
oh.
Yo nunca tendré nombre
para vosotros.