sábado, julio 06, 2013

bienvenido a nuestra casa (que es la suya)



Hacía algún tiempo que no aparecía por nuestra casa. Tanto que ya casi ni nos acordábamos de las ruidosas visitas que nos ha hecho a lo largo de nuestra vida. Y en estos días, atraído quizás por la solariega adolescencia de este verano remolón que se nos ha retrasado algunas semanas, ha llamado a nuestras puertas con su voz de toro en celo, ha aporreado nuestra ventanas con su aldabón desafinado y turbulento, ha practicado judo con la ropa de nuestros tendederos, ha resecado macetas y arriates, ha endurecido nuestras barras de pan con su aliento telúrico y celeste, ha ensuciado nuestros ojos lanzándonos puñados de arena a la cara y nos ha arrancado a tironazos violentos gorras, periódicos y sombrillas, ha escorado sin misericordia el vuelo tambaleante de gaviotas y palomas en este inmenso campo yermo y azul del mediodía, y todos lo hemos visto aproximarse a la ciudad agazapado como una alimaña que sale de cacería, acercándose con sigilo, disimulado entre otros vientos, hasta que una mañana ya se nos echó encima y descubrimos que, al fin, había regresado a nuestras casas y a nuestras almas y que una levantera cojonuda y tenaz venía directa a arrebatarnos la paz de nuestras cabezas.
Aquí, cuando el Levante sopla todo el mundo se vuelve un poco loco. Un poco más, al menos, que de costumbre. Esa danza cruda de viento estival, obstinado y lacrimoso, reseca nuestros corazones y troquela, sin remordimiento, el ritmo del incipiente verano. La luminosa placidez de las postrimerías de junio se nos vuelve más agreste, más terca y hostil. Su canto de animal herido se nos mete en los oídos y la gente prefiere quedarse encerrada dentro de cualquier sitio. Si sales, la cabeza te cruje, el cuerpo te pesa más y nunca sabes exactamente a dónde ir. Cuando hace Levante no es fácil estar de buen humor. 
Ha venido de nuevo y promete volver cuando llegue el circo abigarrado de nuestro verano, que es el suyo.

En El Independiente (D.E.P.) , 03-07-13


2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dice...

Buena descripción de los efectos del Levante del que nunca nos acostumbramos a sus efectos. Felicidades.

12:28 p. m.  
Anonymous victor dice...

Muy interesante la info, se de alguien al que le podría servir, le hablaré de esto a ver que me dice. Saludos.

8:05 p. m.  

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