jueves, abril 04, 2013

Aquí las órdenes se dan solas


El desafortunado incidente policial que tuvo lugar en el Carnaval Chiquito del 2013, Cádiz Capital Iberoamericana del Carnaval, y el fuego cruzado de declaraciones que desde entonces hemos observado, tuvo su penúltimo espasmo durante el pasado pleno municipal. En mitad de la liturgia semidemocrática que reparte el turno de palabra, pudimos oír al portavoz de la Plataforma “Por un Carnaval Libre” (respaldada, recordemos, por más de ochenta agrupaciones y centenares de aficionados) solicitando el esclareciendo de tan oscuro episodio. Sin embargo, lo más llamativo fueron las declaraciones de las dos partes directamente responsables de lo acaecido, es decir, ayuntamiento y policía. Y ni una ni otra aportaron con su quincallería retórica ni un solo gramo de luz sobre los hechos.

Por un lado, el portavoz de la policía local, con pretendida rotundidad pero titubeante atragantamiento, echó balones fuera dando un tinte exclusivamente político al asunto y victimizó cerrilmente a un cuerpo que dice sentirse como un mero ariete contra el gobierno municipal. Por otro, la señora burgomaestra, con más vehemencia que astucia, echó balones fuera al referirse en todo momento a los hechos como una simple cuestión de orden público. En definitiva: según el ayuntamiento es un asunto policial y según la policía es un asunto político. Y lo que estaría bien es saber ya de una vez si fue lo uno o fue lo otro, y si la orden de desalojar la calle con los toscos métodos empleados fue emitida por los unos o por los otros. Porque aquí, por lo visto, las órdenes se dan sola. 
De momento, lo único claro es que hay dos personas que se enfrentan a la desorbitada condena de un año de cárcel y que este conflicto va a dar aún mucho ruido. Alguien no calculó  las consecuencias de aquella inaudita noche de represión. A alguien (y no precisamente a la gente del Carnaval) todo esto se le ha ido de las manos.

En El Independiente, 03-04-13