lunes, abril 23, 2012

I Festival de las Letras de La Puebla de Cazalla (Sevilla)


I Festival de las Letras de La Puebla de Cazalla (Sevilla)
Del 22 al 29 de abril de 2012

Allí estarán poetas como Juan Carlos Mestre, José María Gómez Valero, Carmen Camacho, Miguel Ángel García Argüez, Laura Casielles, David Franco Monthiel, Pedro del Pozo, Luis Melgarejo, María Ángeles Pérez López y David Eloy Rodríguez, los artistas plásticos Iván Izquierdo, Patricio Hidalgo y Manuel Rey Piulestán, el flamenco de Juan Murube...

Habrá recitales de poesía, talleres de creación, cuentacuentos, Club de Lectura, jam session, mercadillo de trueque de libros, actuaciones musicales...

Este primer Festival de las Letras de La Puebla de Cazalla transcurrirá en diferentes espacios de la localidad, como el Museo de Arte Contemporáneo José María Moreno Galván, la Plaza Andalucía, el Café Cantante La Tinaja, la biblioteca municipal, los distintos centros educativos...

Todo el programa aquí (o pinchando en la imagen de abajo), y aquí más info sobre el encuentro.


¡Allí estaremos! ¡Os esperamos!

jueves, abril 19, 2012

Presentaciones en Sevilla y Cádiz de las revistas La Madeja y Mordisco

Este jueves 19 de abril, en el Centro Vecinal Pumarejo, a partir de las 20:30 h, la ODS de Sevilla nos invita a la presentación del último número de las revistas La Madeja y Mordisco (nº5,monográfico Migrantes):



Y al día siguiente, el viernes 20, a las 19.30 h., la revista Mordisco pone rumbo a Cádiz, para presentar este nuevo número en la librería La Clandestina. Aquí el programa completo para esa cita:



Allí estaremos. ¡Os esperamos!


jueves, abril 12, 2012

cita en cadiz

ATENCIÓN, UNA CITA ESPECIAL: este viernes día 13 a las 20’00 en la librería La Clandestina, lectura de relatos de la escritora Fátima Vila, que leerá textos de su libro "La estrella invitada" (y esperemos que de los maravillosos nuevos relatos que anda escribiendo).
Una cita llena de buena compañía y mejor literatura.

Viernes día 13 a las 20’00 h. en la librería-cafetería La Clandestina (Cádiz)
Lectura de relatos de FÁTIMA VILA

miércoles, abril 11, 2012

En Madrid: recital de José María Gómez Valero y David Eloy Rodríguez (Sábado 14 de abril)


Continúa el CICLO DE POESÍA CRÍTICA “ÁLVARO TEJERO”


(III): Sábado 14 de abril. 20 h.
José María Gómez Valero y David Eloy Rodríguez


La Marabunta : Libros&Café
c/ Torrecilla del Leal, 32
[ Antón Martín – Lavapiés ]
Madrid
Más info sobre el ciclo aquí.



José María Gómez Valero (Sevilla, 1976) es autor de los libros de poesía: Miénteme (Qüasyeditorial, 1997), El libro de los simulacros (Huelva, 1999), Travesía encendida (Vitruvio, 2005; Premio Internacional Ciudad de Mérida), Lenguajes (Imagoforum, 2007) y Los augurios (Icaria, 2011; Premio Internacional Alegría). También es coautor del libro de relatos ilustrado Este loco mundo (Cambalache, 2010).

David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976). Vive en Sevilla. Es autor de los libros de poesía Chrauf (Universidad de Sevilla, 1996); Miedo de ser escarcha (Qüasyeditorial; premio internacional Surcos, 2000); Asombros (Imagoforum, 2006); Los huidos (4 de Agosto, 2008) y Para nombrar una ciudad (Renacimiento, 2010; premio internacional de poesía Francisco Villaespesa). También es coautor del libro ilustrado para niñas y niños Este loco mundo. 17 cuentos (Cambalache, 2010), escrito en colaboración con José María Gómez Valero y Miguel Ángel García Argüez. En 2012 aparecerán dos nuevos poemarios de su autoría: Miedo se ser escarcha (edición actualizada) y la antología Lo que iba diciendo.

Ambos, con la compañía de poesía La Palabra Itinerante, participan en diferentes proyectos escénicos vinculados a la palabra poética (por ejemplo: Su mal espanta), y participan en la aventura que es la pequeña editorial de poesía Libros de la Herida.



APUNTES PARA UNA BIOGRAFÍA CUALQUIERA


Nacer,
memorizar los signos,
ocupar una celda
en la intemperie.

Reconocer a tientas
el rigor de los límites,
los contornos del orden.

Asistir cada día
a lo pactado.

Mirar el agua,
saciarse en su sabor,
convivir con la sed.

Acatar los dictados de la norma,
eludir los dictados de la norma.

Jugar a cosas serias.
Mentir de corazón.
Arroparse sin sueño.

La noche,
los velos, los desvelos,
la voz
de la sólida sombra.

Despertar,
abrir los ojos,
ansiar el tiempo
en el que nada se derrumba.


(José María Gómez Valero)



****



BRINDIS


La vida pasa derrumbando edificios. Deja palomas muertas, palabras rotas, sangre seca, direcciones ilegibles, llaves oxidadas, botellas de vino vacías, silencios.

Pero que eso hoy no nos importe, que no nos impida enumerar las razones que tenemos para vivir.

Brindemos pues por esta bendita lumbre: la vida, esta casa en los acantilados de la que somos huéspedes, este vals con el sepulturero.

Brindemos, aunque sea invierno, porque hay primaveras.

Brindemos por los presos, por los heridos, por los enfermos.

Brindemos porque logramos ir al asombro como al aire, porque hemos averiguado el sabor del agua en lo oscuro y cómo muerden los dientes verdaderos, porque hay puentes y océanos y misterios y multitudes y siembras y planetas.

Brindemos por los viajeros que en un segundo se cuentan todo con los ojos.
Brindemos porque es posible convertir la vida en palabras, las palabras en vida.
Brindemos por la transformación.
Brindemos porque podemos hacer, hacer, hacer.

Brindemos por los momentos que justifican la existencia, por lo que permanece, por las marcas indelebles como cicatrices al sol.

Brindemos por las resistencias, por los motines, por los fugitivos.

Brindemos por los que llegan a tiempo al amor y por los que no.

Brindemos por los que no saben, o no pueden, o no quieren brindar.

Brindemos por el recuerdo de los buenos, y por el viento que dispersa las cenizas.

Brindemos con una copa unánime por saber siempre ofrecer, como hoy, un ramo de flores a los vivos.


(David Eloy Rodríguez)

domingo, abril 08, 2012

currículum vitae



Larga es la noche,
larga para el hombre
que no puede morir, largamente
se tambalea bajo farolas
su ojo desnudo y su ojo
cegado por el aliento de aguardiente, y el olor
a carne mojada bajo sus uñas
no siempre le aturde, oh dios,
larga es la noche.

Mi cabello no se encanece

porque salí del vientre
de las máquinas, Rosarroja me untó de alquitrán la frente
y los mechones, habían estrangulado
a su hermana, blanca como la nieve. Pero yo,
el jefe de la tribu, pasé por la ciudad
de diez veces cien mil almas, y mi pie
pisaba las cucarachas del alma
bajo el cielo de cuero, del cual
pendían diez veces cien mil pipas de la paz,
frías. Una calma de ángeles
deseé a menudo para mí
y cotos de caza llenos
de los gritos impotentes
de mis amigos.

Con las piernas y las alas abiertas
subía la sabihonda juventud
sobre mí, sobre el estiércol, sobre el jazmín,
hacia las inmensas noches del secreto
de la raíz cuadrada, la leyenda de la muerte
empaña mi ventana cada hora,
dadme euforbia y verted
la risa en mi garganta
de los viejos que nos antecedieron, cuando
caiga yo sobre los infolios
en el sueño vergonzoso,
para que no pueda pensar,
para que juegue con flecos
de los que cuelgan serpientes.

También nuestras madres
soñaron con el futuro de sus maridos,
los vieron poderosos,
revolucionarios y solitarios,
pero después del retiro los han visto encorvados en el huerto
sobre las llameantes malas hierbas,
mano a mano con el fruto charlatán
de su amor. Triste padre mío,
¿por qué callasteis entonces
y no habéis seguido pensando?

Perdido en las cascadas de fuego,
en una noche junto a un cañón
que no dispara, condenadamente larga
es la noche, bajo el esputo
de una luna enfermiza, su luz
biliosa, pasa volando sobre mí
el trineo con la historia
embellecida,
en la vía del sueño de poder (lo cual no impido).
No era que yo durmiese: estaba despierto,
entre esqueletos de hielo buscaba el camino,
volvía a casa, me ceñía el brazo
y la pierna con hiedra y con restos
de sol blanqueaba las ruinas.
Respeté los días festivos,
y sólo si mi pan estaba bendecido
lo comía. En una época arrogante
hay que pasar de prisa
de una luz a otra, de un país
a otro, bajo el arco iris,
con la punta del compás en el corazón,
tomando la noche por radio.
Abierto de par en par. Desde las montañas
se ven lagos, en los lagos
montañas, y en el armazón de las nubes
se balancean las campanas
de un mundo. Saber de quién
es ese mundo, me está prohibido.

Ocurrió un viernes:
-yo estaba ayunando por mi vida,
el aire chorreaba del zumo de los limones
y la espina estaba clavada en mi paladar­
entonces saqué del pez abierto
un anillo que lanzado
al nacer yo, cayó en el río
de la noche y se hundió.
Yo volví a lanzarlo a la noche.

Oh ¡si no tuviera miedo a la muerte!
Si tuviera la palabra
(y no la errase)
si no tuviera cardos en el corazón
(y rechazara el sol),
si no tuviera avidez en la boca
(y no bebiera el agua salvaje),
si no abriera el párpado
(y no hubiera visto la cuerda).
¿Están tirando del cielo?
Si no me sostuviera la tierra
hace tiempo que yacería quieta,
hace tiempo que yacería
donde me quiere la noche,
antes de que hinche las narices
y levante su casco
para nuevos golpes, siempre para golpear.
Siempre la noche.
Y nunca el día.