miércoles, julio 18, 2012

las olas de la desobediencia



El capitalismo al igual que una serpiente está acelerando su cambio de piel. Para seguir manteniendo la extracción de riqueza, para mantener las cuotas de beneficio, de expolio en definitiva, necesita destruir lo que en un momento dado le resultó útil para ese mismo objetivo. Por esa razón ataca todo lo conocido, todo lo asimilado incluso por gente conservadora y lo quiere sustituir por un desierto tipo Mad-max El tan cacareado cambio a un nuevo tiempo y a la adaptación sin discusión al que apela el gobierno constantemente, no busca siquiera realmente ese objetivo de cambio hacia algo más avanzado. Aquí se ha decidido que nuestra muda de piel sea la profundización radical de lo hasta ahora conocido; y eso con suerte. Festivales de música, sol, casinos, construcción y toda la gama de ramas productivas destinadas a practicar la servidumbre con quien tiene dinero.
Somos una colonia del capitalismo 2.0, la cara más negra de la economía digital. Se descarta adaptar la explotación acorde a la formación de la fuerza de trabajo, en su lugar, se nos condena a tener que aceptar masivamente un lastre de mercado, que se presenta por debajo de nuestras capacidades. No nos encaminamos al modelo de precariedad tipo mini-job alemán, eso es precariedad para países punteros; nuestro caso va más por la vuelta al feudo pero sin tener la protección del señor, eres libre para pudrirte en la calle: Neoesclavismo.

 Impresionante Jorge Moruno en su blog.