jueves, marzo 08, 2012

energía mal dirigida


El crimen no es nada más que energía mal dirigida. Mientras cada institución de hoy día, económica, política, social y moral, conspire para dirigir erradamente la energía humana por canales equívocos; mientras la mayoría de las personas estén fuera de lugar, haciendo las cosas que odian hacer, viviendo una vida que aborrecen vivir, el crimen será inevitable y todas las leyes en los estatutos solamente pueden aumentar, pero nunca terminar con el crimen.
¿Qué sabe la sociedad, como existe hoy día, del proceso de la desesperación, de la pobreza, de los horrores, de la pusilánime lucha que pasa el alma humana en su camino hacia el crimen y la corrupción?