lunes, marzo 05, 2012

el carnaval de cádiz está muerto. viva el carnaval


En el concurso oficial de agrupaciones del teatro Falla y en la televisión que transmite lo que sucede en el teatro: lo que aparece es bueno, lo bueno es lo que aparece. El contenido lírico de los mensajes, entre el pacto tácito de crítica espectacular, se rellena con eso que en los repertorios callejeros se desestima por manso, descafeinado y dentro del orden. El machismo, genitalidad masculina, populismo demagógico, el conservadurismo, la exaltación de la religión, loa al coágulo de lenguaje e ignorancia que es la fe cristiana y del carácter gaditano, la tendencia a la excesiva reglamentación. Y, de nuevo, la nefasta instauración de la propiedad intelectual y su cobro (...).
Al carnaval oficial le sobra ley y adolece de clandestinidad. Le falta más calle y más saña. Menos autoridad, menos autoría. Menos interés turístico internacional. Menos intelligentsia carnavalesca y más inteligencia colectiva. La autoalienación carnavalesca ha alcanzado un grado que permite vivir su propia destrucción como un goce estético. El Carnaval de Cádiz está muerto. Viva el carnaval.

de Wu Ming 6. El texto completo aquí.