viernes, marzo 30, 2012

adrienne

Nuestra admirada poeta Adrianne Rich (Baltimore, 1929), ha muerto. Con ella no sólo se nos va un inquebrantable referente en el activismo feminista sino una generosa maestra en el arte asombroso de trenzar con el lenguaje belleza y denuncia.

Que la tierra le sea leve, compañera.

Tú, antaño una beldad en Shreveport,
con cabellos teñidos de henna,
la piel como un capullo de melocotón,
aún te haces vestidos copiados de aquella época,
y tocas un preludio de Chopin
del que Cortot dijo: «Deliciosos recuerdos
fluyen como perfume a través de la memoria.»
fluyen como perfume a través de la memoria.»
Tu mente ahora,
desmoronándose como una tarta nupcial,
cargada de experiencias inútiles, rica
en sospechas, rumores, fantasías,
rompiéndose bajo el filo del cuchillo
de la realidad. En la plenitud de tu vida.

Excitada, colérica, tu hija
seca las cucharas, crece de otra forma.




Algunos otros poemas de Rich, aquí.