lunes, febrero 13, 2012

allá fuimos

El jardín de los burgueses toda la vida de Dios
se ha regado con la sangre roja de un trabajador,
sangre del analfabeto, sangre de quien no estudió,
sangre de quien no entendía más decreto que el sudor,
sangre pobre de los parias, sangre de quien no votó,
sangre de tantas mujeres que la historia ya borró.



Y aquí estos versos, que quizás sirven de colofón a esta aventura, rescatados del archivo de versos, letras e ideas que se descartaron durante la escritura del repertorio:

La vejez es como un pozo pequeño
con agua profunda que huele a verdín
y a veces es como un bonito sueño
del que una desea que dure pa siempre y no llegue a su fin...

Viva el carnavaaaaaaaa


1 Comentarios:

Blogger tangai dice...

Como siempre Miguel Ángel, palabras de verdad, quejíos que nacen de muy dentro. Empaste de corazón y tripas resuelto en letras que se quieren gritar pero que se cantan... por aquello de que estamos en Cai y aquí las injusticias, las penas y la lucha pueden decirse acompañadas de música.
Pero esto aquí, sólo en Cai...
Pese a los comentarios "expontáneos" de los periodistas y su guasa corrosiva, ahí queda algo bien hecho; una "guantá sin mano" que decimos por aquí.
Enhorabuena, profe.

9:47 a. m.  

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