martes, diciembre 13, 2011

nueva vida a espacios muertos


Se olvida con facilidad el grave delito contra la sociedad que supone tener un inmueble sin ocupación después de que se ha planificado urbanísticamente su ubicación, se le ha dotado de infraestructuras urbanas, se ha estudiado y autorizado su edificación y, lo que es peor, se han soslayado con mucha frecuencia sus deberes de conservación, ornato y seguridad. A la inexcusable y cómplice falta de diligente inspección y amonestación administrativas, se suma la agresión social que implica una práctica especulativa en la gran mayoría de los casos de abandono, deterioro premeditado y acoso a inquilinos molestos para poder orquestar los pretendidos planes de recalificación o venta futura de los inmuebles. ¿Por qué, entonces, son perseguidos y encarcelados aquéllos que denuncian ese despilfarro y le dan nueva vida a espacios muertos?