viernes, noviembre 25, 2011

algunas explicaciones adicionales


Son necesarias aquí algunas explicaciones adicionales. Es innegable el hecho de que los capitalistas que han subvencionado y llevado al fascismo al poder no están del todo satisfechos con su propia creación. En primer lugar, el régimen es muy caro. El mantenimiento de la excesiva burocracia del estado, los partidos y los numerosos organismos semi-gubernamentales son costos de una inaudita suma y, además, se añaden a las dificultades financieras del gobierno. (…)
A pesar del hecho de que el fascismo demagógicamente promete la reabsorción del desempleo y la reanudación de los negocios, sabe perfectamente que no va a poner la máquina económica de nuevo en marcha. No busca en serio ni devolver el desaparecido bienestar del trabajador ni busca estimular la interrumpida inversión del ahorro privado en la producción.
Habrá quien tenga la libertad para creer en las utopías, si así lo desea, pero el fascismo sabe lo que quiere y lo que puede hacer. A pesar de su esforzada demagogia, sin embargo, no tiene grandes proyectos, sino que vive de una semana a otra y no aspira a nada más que a mantener vivo -a través de recortes salariales, las órdenes estatal y los subsidios, la incautación de los pequeños ahorros, y la autarquía- a un puñado de monopolistas y grandes propietarios. Y con el fin de prolongar el reinado de estos, no duda en acelerar la ruina de todas las demás capas de la población: los trabajadores asalariados, los consumidores, los pequeños ahorradores, los agricultores, los artesanos, e incluso los pequeños industriales que fabrican determinados bienes de consumo.

Daniel Guerin en Fascismo y Gran Capital, libro de ¡1936!