allá vamos
A UN LADO están el orgullo y la alegría,
la hermosura de los días,
la elegancia del vivir.
Y al otro están el miedo y la ruina,
el trabajo y la neblina
de un oscuro porvenir.
A un lado, las realidades que no se quieren mirar
y al otro lado las cañitas de pescar, la luna llena…
Y a un lado el desencanto y los pasitos para atrás,
y al otro lado la pasión del carnaval ¡dios mío, qué pena!
Y en medio los gaditanos
contentos con su ciudad
y luego miran sus manos,
sus hijos, su futuro y su vivienda
y ven sólo una leyenda
que se empieza desangrar.
Y cantan que si un camino hasta un castillo en bajamar,
ole la gracia, cuna de la libertad, ay, piconera…
¡Qué les gusta soñar!
Y sueñan los pobres diablos
los sueños que sueños son.
Y dudan los pobres diablos
si Cadi es primavera o es invierno,
si es la gloria o el infierno,
si es un diablo o si es un dios.
Y viven los pobres diablos
su enorme contradicción.
Qué pena del gaditano,
que es rico al mismo tiempo que mendigo
y que sólo ve su ombligo
si se mira el corazón.

1 Comentarios:
Hola amigo!
A pesar de no ser yo (or me) muy de comparsas, sí soy (me or yo) un admirador de todo lo realizado con pasión...
Sin más preámbulos: está usté invitado a cerveza y tapa cuando quiera (incluso sin mi presencia, muy habitual: las niñas andan avisadas):
http://lasideasvarias.blogspot.com/2011/02/la-antigua-parra-del-veedor.html
Abrazos
Publicar un comentario en la entrada
<< Home