under the dome

Ahora podemos confirmarlo: la última novela de S.K., reencuentro feliz tras años (¿décadas?) de desencuentro con el lector adolescente que lleva uno dentro, construye una asombrosa alegoría digna del Saramago más lúcido. Existencialismo, violencia, ciencia-ficción, sátira política, intriga, ironía... todo hábilmente administrado durante más de mil páginas.
Habrá quien diga, no sin razón, que la prosa de King es pedestre, insulsa y desaliñada. Cierto.
Pero, bueno, tampoco Saramago era Valle-Inclán.


