miércoles, septiembre 08, 2010

agua herida


El caldo de la vida
se vuelto a derramar:

Un agujero imparable
por donde fluye y se escapa el agua herida,
los dedos de los árboles,
el ciento más ciento
de la risa primigenia.

Buscamos la vida
como aquel que está buscando
el río en la azotea,
el pájaro que vuela
en el interior de los alambres,
la luz de esta lenta hemorragia del sol
en los números sin forma de la sangre,
el pan sin harina,
la flor de los ahorcados,
las gotas del rocío que besan
la tumba del vencido,
el jardín del perro pobre,
la lluvia bajo tierra.

El sol va poco a poco
irguiendo su cabeza.
Se cuece la mañana.
Se alejan las sombras del invierno.

El agua de la vida
se ha vuelto a derramar.



4 Comentarios:

Blogger tangai dice...

¡Ay! Cuántas veces...

A veces hay quién nos la guarda, otras veces nos limpia con ella, alguna vez la guardamos nosotros para quererla, y otras muchas tan sólo riega la tierra...

Si dejara de ser hermosa, dejaría de inspirar poemas.
Yo la guardo, porque la quiero. Porque me hizo llegar aquí.

2:21 a. m.  
Blogger Escuela de Letras Libres dice...

me quedo sin agua...fita

11:43 a. m.  
Anonymous Anónimo dice...

Me encantan estas palabras derramadas.

Eva.

9:31 p. m.  
Anonymous María Dolores dice...

Esto para mí es verdadera poesía. Gracias Miguel Ángel.

Loli.

9:50 p. m.  

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