domingo, marzo 21, 2010

y es por eso que somos

Y es por eso que somos hermanos del hombre común,
hermanos del que no piensa nada:
porque cualquier ser humano
es un guerrillero de la vida.

Somos uno con el vecino cordial,
con el neutro señor que en las encuestas
ni sabe, ni contesta, ni opina.

Todos andamos el mismo camino,
compartimos el mismo frío
y los que no lo saben, sin saberlo,
son los ingenieros de un sendero sin vuelta,
participan en la creación del hombre
por el hombre.

La acción callada de todos
es la inercia que nos empuja al abismo,
a encontrarnos por fin unos con otros,
a abrazarnos en el aire unos a otros
y a estrellarnos juntos,
dichosos y resueltos,
contra el sueño.