sábado, junio 27, 2009

la palabra libre practicada sin objetivo

Cualquier 
movimiento
 social
 se
 enfrenta
 como 
primer 
obstáculo,
 antes
 que
 con la policía propiamente dicha, con las fuerzas sindicales y con toda esta microburocracia con vocación de dirigir las luchas. Las comunas, los grupos de base, las bandas desconfían espontáneamente de ellas. Esto es así porque los paraburócratas han inventado hace veinte años las coordinaciones que, con su ausencia de etiqueta, tienen los aspectos más inocentes, pero que no dejan de habitar en el terreno ideal de sus maniobras. Que un colectivo despistado intente la autonomía y ellos volverán a vaciarle de cualquier contenido eliminando resueltamente las cuestiones correctas. Son salvajes, se irritan; no por la pasión del debate sino por su vocación de conjurarle. Y cuando su defensa encarnizada de la apatía puede al fin con el colectivo, explican el fracaso por la falta de conciencia política (...).
Otro reflejo consiste en, al menor movimiento, hacer una asamblea general y votar. Es un error. El simple objetivo del voto, de la resolución a conseguir basta para convertir la asamblea en una pesadilla, para construir el teato en el que se enfrentan todas las pretensiones de futuro. Sufrimos esto como el mal ejemplo de los parlamentos burgueses. La asamblea no se constituye por la decisión sino por la palabra, por la palabra libre practicada sin objetivo.

2 Comentarios:

Blogger genialsiempre dice...

Solo por escuchar de nuevo esta memorable música, vale la pena apuntarse a esta insurrección, pero ¿nos detendrán también?, es que ya soy muy mayor para ese tipo de aventuras.

genialsiempre

8:20 p. m.  
Anonymous DFM dice...

no vea, trement las muchachas. Pronto en papel.

salud y besos, chapa!

7:52 p. m.  

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