viernes, enero 30, 2009

oye mi canto

Una comparsa inesperada, sorprendente y emocionante, que parecía abrir un nuevo atajo que nadie seguiría, ni siquiera ellos mismos. Cierto es que había claros precedentes para esta peculiar propuesta, sobre todo "España la Nueva" y "Soldaditos", pero ni aquéllos ni éstos supieron continuar una peculiar senda para la modalidad que hoy por hoy en el concurso se nos antoja necesaria.
El repertorio de esta comparsa es más sólido y coherente que, por desdicha, la trayectoria de su propio autor, el pudiente compositor Jose Luis Bustelo, que regresa ahora al Teatro después de despedirse hace unos años de la competición con quizás excesiva vehemencia y alaraca.
La letra de el primero de estos dos pasodobles de "Oye mi canto" (1992), de hecho, vista hoy con el tiempo, fíjense que toma ahora un matiz un pelín distinto .

Hay Cádiz, quien viene a cantarte,
a jurarte que se muere por tu sal y tus hechizos
y luego en el descarte
si no tiene parte
coge y ya no viene ni para un bautizo.
Hay quien dice con genio
que por tus milenios
te entrega alma y cuerpo,
y luego sin premio
se caga en tus muertos...
¡Ése es el tipo de amor
con que te llevan al huerto!
Y hay, Cádiz, quien te reviste
de besos para enamorarte
y viene sólo a pedirte
con muy poquito que darte.
Y te confunden con novia de un día,
de un puerto, como el navegante.
Menos mal
que de las promesas que te dan en carnaval
tú solita sopesas
cuál mentira, cuál verdad.
Ay, menos mal
pa aliviarte un poco de tus malos amantes
que más tarde o temprano algún día vendrán
esos falsos piropos,
como a los locos,
se los lleva el levante.