martes, septiembre 30, 2008

kali acecha


Estás desnudo
y tu suavidad es inmensa,
tiemblas en mis dedos,
tu respiración va en vuelo adentro de tu cuerpo.

Eres como un pájaro en mis manos,
vulnerable
como sólo el deseo podría hacerte vulnerable,
ese dolor tan suave con el que nos tocamos,
esa entrega en la que conocemos
el abandono de las víctimas.

El placer como una fauce
nos lame, nos devora,
y nuestros ojos se apagan
se pierden.

1 Comentarios:

Blogger inwit dice...

Qué mostra, gracias por compartirla!! Salud y besos!!

8:55 a. m.  

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