viernes, agosto 31, 2007

invitación a la danza caníbal

Estoy cansado de que el sol siga en el cielo,
no veo la hora de que desbarate la sintaxis del Mundo,
de que se mezclen las cartas del juego,
los fragmentos del espejo del desastre.

Italo Calvino

Danza oh musa la canción
De los elementos desbocados
De las sombras sin nombre que se retuercen en el sótano
Del pájaro de azufre y de los dedos puntiagudos del cáncer

Danza oh artefacto ante la música redonda
De los hijos ilegítimos de la fibra de vidrio
De las palomas sin plumas que habitan bajo el alquitrán
De los botes de leche en polvo
Que alimentan a los hijos de la hambruna

Danza oh vaso campaniforme bajo el ruido
De la lluvia del plástico quemado
De los huesos pequeños que se quedan colgando de los sueños
De los aeroplanos en llamas y las hormigas electrocutadas

Danza oh viceconsejero segundo con el vals psicótico
De la cartografía verdosa de los electrones
De las virutas de los cadáveres caídos en iraq
Del hielo sucio amontonado al borde de la autopista

Danza oh mosquita pequeña y lenta que sales del desagüe
Oh hueste de esporas fértiles que vierte microsoft
Oh león de los mercados oh virgen de las chabolas
Oh yon-kipur oh atmósfera oh migaja
Oh agua espesa del uranio enriquecido

Nada se crea
Nada se destruye
Sólo la avaricia



Danza oh musa la canción
De los cereales transgénicos
De los ojos que miran al gran ojo del cíclope
Del olor del gas mostaza y de las algas que persiguen a las niñas

Danza oh maravilla ante el cántico pequeño
De los ángeles que se esconden en el interior de las uvas
Del olor de la palabra no dicha que cierra todas las frases
De los taxis nocturnos y los pezones de mao zedong

Danza oh gárgola de la disidencia bajo el estruendo
De las calles tomadas por la cardiopatía de los parquímetros
De los líquidos que fluyen del corazón del pederasta
De las trampas sin nombre y de las cajas de pizza

Danza oh diseñador de imagen corporativa con la copla agria
De las hogueras donde bailan los jabatos de la ira
De los trocitos de los dedos de los prisioneros de guerra
De las cajitas enormes donde esconden
Nuestro idioma y nuestro amor

Danza oh parasito pequeño que se alimenta
Entre las plumas de los cisnes
Oh termómetro que hierve bailando en wall street
Oh catequista de la macroeconomía oh ce-o-dos
Oh peces oh machete oh disturbio en la nieve

Oh himno de la muerte de la gente de la muerte

Nada se crea
Nada se destruye
Sólo la esperanza

5 Comentarios:

Blogger el que deambula dice...

Muy bueno miguel ángel.

Qué bonita la imagen de los ángeles que se esconden en las uvas.

Besos y abrazos.

11:32 p. m.  
Blogger garcía argüez dice...

Gracias, deambulador, te creí perdido. Es un gustazo verte de nuevo por aquí. besos.

7:35 p. m.  
Blogger ariadna dice...

¡Genial!
Con ecos d aquellas danzas de la muerte igualadora del medievo mezclada con ecos elegíacos de Solón, cuasi dionisiacos. Suena el sueño de una Casandra en medio del vendaval y el bullicio y la esperanza.

12:05 p. m.  
Blogger garcía argüez dice...

jejej, qué bien, ariadna, qué bien leído, jejeje.besos

3:15 p. m.  
Anonymous Anónimo dice...

Fuerza, imágenes de historias que narrar, realidades que pensar y transformar, atmósferas sobre las que construir y soñar...PRESENCIA, que gran presencia en todo lo que escribes.

1:17 a. m.  

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