lunes, enero 31, 2005

de niños y perros

Cuando éramos pequeños, nuestras calles tenían menos coches y más perros. Perros con dueño los menos y perros callejeros los más. Los perros callejeros no eran algo peligroso y casi nadie les tenía miedo. Arrastraban el saco de huesos de sus cuerpos pulgosos por entre las bolsas de basura y a veces jugábamos con ellos los niños callejeros. Antes los perros eran callejeros y los niños también y la calle era un enorme territorio de juegos donde podía pasar cualquier cosa. A veces llegaban los laceros y se llevaban algún perro que meaba en las esquinas de los escaparates y asomaba su cabeza en las puertas de los bares, pero eso era sólo por las calles del centro, porque por el extrarradio, donde el campo era aún una enorme extensión de viñas y damascos que prestaba algunos terrenos a casitas casi de colonos, los perros callejeros eran casi tan libres como los niños que correteaban por la calle y por el campo. La calle era, también, para los perros.

Ahora los perros deben tener dueño, deben ser propiedad privada y llevan vacunas selladas y chips electrónicos insertados en sus cuerpos y correas y bozales y bandos municipales que obligan a sacarlos a la calle como si fuesen locos peligrosos y tiene papeles como si fueran objetos con matrícula y todo el mundo quiere perros puros de raza, como el sueño nazi quiso a los niños, sin mestizaje y con pedigree por escrito. Por eso cuando veo por las calles más marginales de esta ciudad a perros delgados tomando el sol en la acera y a niños que corretean mientras galgos quijotescos persiguen el balón, sin correa ni collar, pienso en los perros. Nuestros miedos estúpidos y la falacia de las noticias nos han vuelto enemigos de los perros. Y así nos han engañado: Los perros nos dan miedo. Los perros son un peligro. Los perros sólo deben existir si son como nuestros niños: bichitos domesticados, controlados, amordazados, higienizados y, sobre todo, que gasten, que cuesten y que consuman.

Cuanto menos perros son nuestros perros, más perros nos hacemos nosotros.


carta para el lolo

Bueno, que me supongo yo que a estas alturas todos sabréis que en cadi es carnaval... bueno... realmente el carnaval comienza este próximo fin de semana, pero en cadi llevamos ya casi un mes liados con el concurso de coplas, que es como decir que hace un mes que es carnaval. No me voy a poner aquí a hacer la valoración de un concurso que comienza a sonar bastante repetitivo y previsible, así que simplemente limitémonos a celebrar con alegría esta nueva cosecha de coplas que recién llega al mundo.
Y puestos a transcribir alguna letra, aquí os dejo una de "El golfo de Cádiz", no porque sea especialmente deslumbrante, sino porque cuando la oí no pude dejar de acordarme del gran Lolo.
Va por ti, chulo.

De la Mar, de la mar marina divina y remota
como una gaviota llego hasta mi barca
De la mar la ultima botella de un naufrago errante
con su testamento de pobre emigrante y decía la carta.
Llevo en mi corazon como una
maldicion clavaita la pena ....
De saber lo que envenena morir desterrado
de mi mente no se van recuerdos criminales
de noche frente al mar cantando carnavales.
Mi barrio, mi gente, mi continente de la alegría
donde los días eran de fiesta
y las noches seguían con nuestra cruz cuesta.
La plaza del Falla, la gran muralla de mi locura
las aventura de los portales
donde las niñas juran cariños inmortales.
De la Mar, en la Mar marina llego hasta
mi barca y seguía la carta por Cadi llorando
triste y suspirando se iba desangrando
por cada recuerdo que recomponía.
Por último decía y así me despido
de mis queridos paisanos
me temblaron las manos cuando llego el final
hasta morir sin ti, hubiera preferido no ser gaditano.

viernes, enero 28, 2005

improvisada antología para surfin' bichos (VI)

Vive el peligro

Juana nunca está quieta,
siempre haciendo lo suyo,
siempre como una abeja
de capullo en capullo.
Y ella me dice: "Ven y verás,
vive el peligro y vivirás más".

Pepe es como un niño,
siempre haciendo locuras,
siempre exprimiendo la vida
a la busca de aventuras.
Y él también dice: "Ven y verás,
vive el peligro y vivirás más".
Y él también dice: "Ven y verás,
vive el peligro y vivirás más".

Betty es una chica
de uñas y veneno,
una pistola en el bolso,
una barra de labios y un vestido negro.
Y ella me dice: "Ven y verás,
vive el peligro y vivirás más".

Willy es un maestro
en eso de vivir mejor,
pero ahora el está preso,
aún recuerdo su canción:
"Soy buscador de oro,
pero busco tras las puertas,
que no busco yo en los ríos
ni debajo de las piedras".
Vive el peligro y vivirás más,

Chino vive en un circo,
le gusta jugar con fuego,
la materia peligrosa
es materia para el fuego.

jueves, enero 27, 2005

aquí estamos de nuevo

Bueno, aquí estamos de nuevo, no tanto porque haya logrado limpiar de spy-ware de ése o como se llame mi máquina (que al parecer no va a tener más remedio que reformatear todo, cosa que por pereza no voy a hacer de momento hasta que ordene el caos de mi disco duro) sino porque me han pasado un nuevo navegador que se llama Mozilla y que estoy estrenando con fruición. Espro que sea leprimer pasito para ir despegándome poquito a poco de las garras de Microsoft. La cosa es que ahora sí que puedo acceder a ésta vuestra bitácora y, por tanto, espero poner de nuevo el tren en marcha en los próximos días y empezar a pillar le mismo ritmo de antes de la catástrofe. Y lo mismo de visitar vuestras blogs, que las tengo perdidídimas.Esta misma tarde estaré un buen rato paseando por todas ellas a ver qué nuevas me he perdido estos meses de desconexión.
Volvemos a estar en marcha.
Eso sí, aún tengo, y no sé realmente por qué, problemas con el correo, así que los que me habéis enviado correos estas semanas, si no os he contestado ya sabéis or qué es, lo haré en cuanto termine de aclararme con el doctor de mi ordenador.
De momento, aquí os dejo esta célebre canconcilla del gran Góngora, que, a pesar de su aparente sencillez, siempre me ha estremecido.

¡Que se nos va la Pascua, mozas,
Que se nos va la Pascua!

Mozuelas las de mi barrio,
Loquillas y confiadas,
Mirad no os engañe el tiempo,
La edad y la confianza.
No os dejéis lisonjear
De la juventud lozana,
Porque de caducas flores
Teje el tiempo sus guirnaldas.

¡Que se nos va la Pascua, mozas,
Que se nos va la Pascua!

Vuelan los ligeros años,
Y con presurosas alas
Nos roban, como harpías,
Nuestras sabrosas viandas.
La flor de la maravilla
Esta verdad nos declara,
Porque le hurta la tarde
Lo que le dio la mañana.

¡Que se nos va la Pascua, mozas,
Que se nos va la Pascua!

Mirad que cuando pensáis
Que hacen la señal del alba
Las campanas de la vida,
Es la queda, y os desarman
De vuestro color y lustre,
De vuestro donaire y gracia,
Y quedáis todas perdidas
Por mayores de la marca.

¡Que se nos va la Pascua, mozas,
Que se nos va la Pascua!

Yo sé de una buena vieja
Que fue un tiempo rubia y zarca,
Y que al presente le cuesta
Harto caro el ver su cara,
Porque su bruñida frente
Y sus mejillas se hallan
Más que roquete de obispo
Encogidas y arrugadas.

¡Que se nos va la Pascua, mozas,

Que se nos va la Pascua!

Y sé de otra buena vieja,
Que un diente que le quedaba
Se lo dejó este otro día
Sepultado en unas natas,
Y con lágrimas le dice:
«Diente mío de mi alma,
Yo sé cuándo fuistes perla,
Aunque ahora no sois caña.»

¡Que se nos va la Pascua, mozas,
Que se nos va la Pascua!

Por eso, mozuelas locas,
Antes que la edad avara
El rubio cabello de oro
Convierta en luciente plata,
Quered cuando sois queridas,
Amad cuando sois amadas,
Mirad, bobas, que detrás
Se pinta la ocasión calva.

¡Que se nos va la Pascua, mozas,
Que se nos va la Pascua!



lunes, enero 17, 2005

os quiero

a todas y a todos
que lo que me pasa es que ando con el ordenador jodío por un nuevo ataque vírico de esos
al final verás que acabaré en el linux
por eso no puedo colgar ningún post (ahora estoy en un ciber)
por eso no contesto a correos
por eso no sabeis de mi
por eso no sé de vosotras y vosotros
pero volveré, lo juro
volveré y todo será como antes
sólo pido que, por favor, sigáis ahí cuando el tren vuelva a estar en marcha
os quiero
os quiero