jueves, septiembre 08, 2005

ya basta de niñerías

Hay esta vez varios hombres en el piso. Arturo me da un beso y me sonríe, como siempre. Yo trato de responderle pero mi sonrisa no le debe convencer. Cierra la puerta a mi espalda y me dice:

— Mi jefe no ha podido venir. Me acaba de llamar. Dice que le perdones. Igual llega un poco más tarde. Pero me ha dicho que empecemos sin él. Oye, me gusta mucho ese yérsey que llevas.
— Gracias
— Hoy vas a ganar un poco de dinero extra. Realmente vas a ganar el doble. Haremos un número especial.
—¿Especial?
— Sí, mira, estos amigos que han venido para el rodaje...

Son seis tipos, algunos son jóvenes y un par de ellos parecen ya más talluditos. Todos me sonríen, me dicen hola.
— ¿Alguna vez has deseado estar con varios hombres a la vez, Anita?

.....


Todo iba al principio más o menos bien, a pesar de mis nervios. Seiscientos euros. Caricias sonrisas, besos. Pero no tardaron en llegar los empujones, los dientes apretados, los tirones de mi ropa. Quise zafarme pero me agarraron con más fuerza. Les dije que pararan y Arturo les dije que lo hicieran.

— Tranquila, Ana, no te sulfures, que esto es sólo una grabación, estos chicos son profesionales
— No, déjame, quiero irme
— No, mira, ahora no podemos echarnos atrás.
— Yo sí, no debí venir…
— Ahora es un poco tarde para pensar eso ¿no te parece, mona?
— Me voy
— Pero te vas a llevar seiscientos euros, Ana, piénsalo, son veinte mil duros, nadie te va a hacer daño, sólo deja que saque unos planos…

Los tíos se quedaron en el salón, y Arturo y yo discutíamos frente a la puerta mientras yo me trataba de recomponer la ropa.

— Puedes quedarte el dinero, Arturo, mira, yo no sirvo para esto, me voy…
— No, no puedes irte hora -dijo apoyando su mano sobre la puerta. Aquello comenzaba a ponerse feo.
— Déjame salir…
— Mira, guapa, traer a estos tíos me ha costado ya dinero ¿sabes? Ya es tarde, ahora no puedes echarte atrás…
— Déjame salir…
— No. No puedo dejarte, Ana, date la vuelta y vuelve al salón.
— Todo esto es mentira ¿no? No hay ningún trabajo para mí. Sólo quieres grabarme. A saber lo que estáis haciendo con eso. Déjame salir

Arturo se puso muy serio. No parecía Arturo. Me dio miedo. Me empezó a hablar con los dientes apretados.

— No tienes ni idea de lo que es esto. No sabes dónde te has metido, pero es tarde para eso, te he pagado todo lo que has hecho y tú has venido porque has querido, así que ya basta de niñerías. Vuelve adentro y haz lo que te yo diga y todo saldrá bien. Y además ganarás una buena pasta.
— Déjame salir. Voy a gritar.

Y entonces me cruzó la cara de una bofetada sonora. Todo fue en un segundo: alguna voz desde el salón preguntó algo. Yo me llevé la mano a la mejilla y, automáticamente, como si un resorte desconocido hubiera saltado en mi interior, di en la entrepierna de aquel tío la patada más fuerte que he dado en mi vida. Arturo se encorvó de dolor y en ese momento, sin saber de dónde saqué la agilidad, como una gata acorralada, abrí la puerta y salí al descansillo. Vuelve aquí, puta, gritaba el tío.
Todo ha sido tan rápido que me da tiempo a recordarlo con detalle mientras salto los escalones de tres en tres, abro el portal y salgo apresurada a la calle. Jadeando llego al autobús y subo de una zancada, meto nerviosa el bonobús y al sentarme miro hacia atrás segura de que aquellos tíos me vienen siguiendo. Pero no, no me siguen. El autobús arranca y se aleja. Entonces me dejo caer sobre el respaldo, me echo las manos a la cara y rompo a llorar.
Alguna gente me mira.
Otra no.

3 Comentarios:

Anonymous Yto dice...

-Exterior noche.
Corralón de los Carros;
Máscara veneciana de tres al cuarto;
--¡¡No me conoces, no me conoces!!
(Léase con musiquilla jocosa gaditana).

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Quillo este blog empieza a parecer el blog de la novela folletín por excelencia más que el blog del autor...

Te mando novedad al correo de Gmail...

Un saludo, Yto.

8:52 p. m.  
Blogger el que deambula dice...

Bueno. Definitivamente, me gusta cómo lo haces. Especialmente y hablando en concreto de este fragmento de la que espero, novela tuya en mi mesilla de noche, la última frase.

Unos me miran. OTROS NO.

....te sales del pellejo, quillo.

12:09 a. m.  
Anonymous Nobody's boy dice...

Para quitarse el sombrero, hermano.

Borja.

1:35 p. m.  

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