lunes, septiembre 26, 2005

el triciclo del payaso krusty

Entonces veo aparecer a la Viki de entre la gente.
Viene hacia mí sonriendo con su eterna cara de lolita.
Para esta tía parece que no pasa el tiempo.
- Hola, Guaqui, qué tiempo sin verte.
Me da dos besos y al hacerlo me toca suavemente la cintura con sus dedos. Yo quisiera hacer lo mismo, pero tengo las dos manos ocupadas por los vasos llenos. Por poco se me derraman al inclinarme a besarla.
- Hola tía, sí que hacía tiempo que no te veía
- Es que he estado fuera una temporada...
- Ah ¿y dónde?
- Por ahí, viajando...
- Ah, qué bien... oye ¿tú has visto al Negro?
- Sí, se ha ido con la Jessica.
- ¿Con la Jessica?
- Sí.
- Entonces no va a volver.
- No –se ríe– Me temo que no.
- Joder, pues he venido en su coche. Me ha dejado tirado. Además, acabo de pedirle esta copa.
- Pues trae, para mí ­–me dice mientras me quita el vaso de la mano.
Nos reímos y damos a la vez dos tragos largos. No cerramos los ojos y nos miramos frente a frente mientras bebemos.
- Bueno –le digo– Cuéntame algo. ¿Dónde has estado?
- En Ámsterdam. Acabo de llegar hace dos días.
- Joder, qué flipada, Ámsterdam.
- Sí, tío, no imaginas. Ha sido un pasote. Mira, aún tengo aquí el folleto del hostal donde me quedé.
Y saca un papel de publicidad, en inglés, y me lo da.
- ¿Y para qué quiero yo esto?
- Por si te animas a darte una escapada. Guárdalo.
Agarro el papel y sin mirarlo me lo guardo en el bolsillo de la cazadora.
- No creo que vaya próximamente a Holanda. Y menos aún si tú ya no estás allí...
- Jejeje.
Me acerco un poco y le digo casi al oído:
- Si me hubieras avisado no me hubiera importado irme contigo...
- Pero qué zalamero. Nunca cambias, Guaqui... –me dice riéndose.
Cuando ríe se le forman unos graciosos hoyuelitos en las mejillas. Siempre me volvieron locos. A pesar de la escasa luz, noto que con su risa se arrugan levemente las comisuras de los párpados, demostrando que su aspecto adolescente no deja de ser una trampa mortal. De repente me ha parecido que su risueña carita de niña esconde debajo el rostro de una mujer sola y desdichada. - - ¿Cuánto hace que no follamos, Viki?
- Eso me mismo me he preguntado yo cuando te he visto pasar...
- ¿Sigues viviendo en Loredo?
- Sí, claro ¡qué preguntas tienes!
- ¿Puedo dormir en tu casa?
- Venía a invitarte, guapito...
- Cojonudo.
- Oye ¿y tú no tendrás farla, no?
Mi cabeza es una red de cables eléctricos que serpentean. Extraños calambres recorren mi espalda. Miro a Viki y no puedo sino imaginarla en bolas. Su cuerpecito de niña, delgado y pequeño, me pone a mil. Un calor, dulce y ácido a la vez, me transita del cuello hasta la nuca.
- No, pero si quieres un tiro de speed, algo me queda. Vente al servicio y nos metemos un rayote.
- De puta madre.
- Nos acabamos la copa y nos vamos. A ver si pillamos un taxi, joder, a esta hora no va ser sencillo.
- No hace falta, tengo la moto en la puerta...
De tan sólo imaginarme que tendré que montarme de paquete en la pequeña moto de Viki mientras ella conduce con ese enorme casco que siempre lleva casi se me baja el globo. Pero Viki ya me arrastra de la mano hacia los servicios. Miro su culito redondo y pequeño, embutido en esos pantalones. Dios. Por ese culo soy capaz de ir a su casa montado en el triciclo del payaso Krusty. Caminando entre la multitud paso frente a la barra. David ya no está. No sé si se ha largado o definitivamente lo han echado del after y ahora está ahí fuera tirado sobre la acera.
Todo vuelve a parecer que se mueve a cámara lenta. La gente baila fotograma a fotograma. La música resuena como en una caverna. Las luces retuercen sus cuerpos sin cuerpo. Sombras extrañas sobre la pared. Viki vuelve la cara y me sonríe mientras tira de mí. Yo le devuelvo la sonrisa. Dios mío, qué subidón me está dando el último trozo de pasti. Tengo las arterias calientes y espesas. El corazón me late con ternura. Por mis venas fluye caramelo derretido.

7 Comentarios:

Blogger gavotte007 dice...

http://secretagentorchestra.blogspot.com/

8:41 p. m.  
Anonymous mmori dice...

Cuántas cosas han llegado a hacerse a lo largo de la historia por un buen culito, verdad?
Es la verdadera historia, la que noaparece en los libros, la que mueve el mundo...

8:58 p. m.  
Anonymous inwit dice...

Me he reído una jartá con el detalle de la moto y el casco. Genial...


También resulta que me parece un poco forzado el tema del folleto. No sale con naturalidad, aunque tal vez sea porque ya sé que hay alguien que va a ir a ese hostal pronto. Yo elaboraría un poco más la conversación para que el folleto entrase (o saliese) con más garbo en el diálogo... Por cierto, ¿puedo criticar... ;¬)

11:07 p. m.  
Blogger ana dice...

Pues a mí me parece redondo... la historia y el culito! ;P

11:59 p. m.  
Blogger David Franco Monthiel dice...

qué gusta un barrio de loredo (si no es una errata) jjejejejej.

fantástico.

bezos

1:42 a. m.  
Blogger garcía argüez dice...

Gracias INWIT por el toque de atención. Las críticas se pueden y se deben hacer (ahora más que nunca). Cierto es lo que dices de que, como ya sabes lo que ocurrirá, puede que cante más aún el detalle (de todas formas, no es el Guaqui quien se irá a Amsterdam: el folleto estará apareciendo aleatoriamente durante toda la novela hasta acabar casualmente en manos de David, que sí que es el que se larga). Aun así, tomo nota de lo que me dices. Lo revisaré, creo que llevas razón, quizás le falte nervio al diálogo. Gracias.
MORI: ¿De veras crees que los culos son los que mueven con su contoneo los vaivenes de la historia? ;¬P ¿Qué pensará al respecto Heródoto? jajaja
ANA: Gracias. Te quiero.
DAVID: No, no es una errata. Y sí, sí que gusta el barrio.

7:26 p. m.  
Blogger totito dice...

La sensación d eque todo gira relentizado, de verlo todo fotograma a fotograma, de volverte lococ por un culito embutidoe n un pantalón, de que las palabras sobran, de que el tiempo se acelera como los latidos de todo tu cuerpo, pensar en el payaso krusty en el momento más inesperado...
Real como la vida misma.

11:12 a. m.  

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