miércoles, agosto 10, 2005

casería de ossio

Anoche asistimos en plena playa de la Casería al estreno de un documental sobre la barbarie urbanística que se planea hacer (y de hecho ya se está haciendo) allí mismo, peli que está dedicada especialmente al bar de Bartolo, ese irrepetible reducto con olor a pescao frito y tardecitas luminosas, a algas que hierven bajo el sol y a flamencos (los que vuelan y los que cantan) hedonitas que ronronean mirando a la playa. Una amorosa y reivindicativa cita de un montón de gente que, bajo las estrellas, asistimos a ese encuentro mientras olía intensamente a bajamar. Hace unas semanas ya hablamos aquí del emergente movimiento social que está surgiendo como resistencia a ese macro proyecto especulativo que acabará con uno de los rincones más auténticos de toda la Bahía de Cádiz.
La peli, rodada por Pitu y David con frescura y mucho amor, fue por momentos hermosa, por momentos triste, por momentos divertida y por momentos rebelde (sobre todo rebelde).
Nadie tiene muchas esperanzas para detener este cáncer de dinero y hormigón, pero al menos que nos dejen abrazarnos en mitad de maremoto.
Si pinchas aquí podrás ver un trailer del documental.