viernes, junio 03, 2005

temporada veraniega

Hoy hemos estrenado el mar. Primer baño. Agua salada para la piel y los corazones.
Vive dios que nunca he sido inquebrantable huésped de la playa (no al menos en la medida en que lo es este febril "tsumani" de carne humana que arrasa con este trozo de litoral en estos meses que llegan), pero al cielo he de dar las gracias por haberme permitido vivir tan cerca del mar.