domingo, junio 19, 2005

matrimonio entre católicos

Estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.

Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas.

También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por "el qué dirán" o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿Católicos adoptando hijos?

¡Esos niños podrían hacerse católicos!". Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

10 Comentarios:

Blogger juan dice...

¡Estupendo el texto!

(Supongo ha sido un lapsus, pero deberías citar a la fuente. No veas la que se ha liado por ahí con este articulo)

1:46 p. m.  
Blogger garcía argüez dice...

pues no sé, querido juan, de quién es (ahora si, grcias por el link, amigo). Lo recibí en uno de esos correos colectivos que alguien que no me sonaba debio mandarme y tal y como lo leí lo colgué (sólo lo puse en cursiva que es, como ya sabes, la señal de que el texto no es de creación propia). Ya quisiera yo haber sido capaz de escribir un texto tan lúcido, tan fino y tan socarrón...
besísimos.

4:51 p. m.  
Blogger kism dice...

Me parece un texto que parte de premisas equivocadas:

1- El derecho tal y como está actualmente permite el matrimonio entre homosexuales.

Me explico: la orientación sexual no tiene entidad dentro del derecho, sólo la tiene el sexo. Esto quiere decir que para casarte, para que te pongan una multa, para acceder a los servicios de la seguridad social, para votar o ser votado o para cualquier otra cosa da igual si eres heterosexual, homosexual, bisexual, trisexual, polígamo, pedófilo o lo que sea. Lo que tienen esta serie de cosas es una serie de restricciones: por ejemplo, y que yo sepa, no te puedes presentar a las mismas elecciones por dos partidos distintos (y si está permitido, supón que no, que no sería tan grave). ¿Esto quiere decir que se discrimina a las personas que son de dos partidos distintos? Pues no, simplemente establece condiciones no a las personas para ser admitidas o no, sino que dentro de estar admitidos establece lo que se puede y no se puede hacer.

Por tanto, lo que dice el derecho actual no es que los homosexuales no puedan casarse, sino que lo que no existe es el concepto de "matrimonio homosexual", es decir, que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio. Esa figura jurídica actualmente es inexistente, porque un requisito para la pareja es ser uno hombre y la otra mujer (atención, no que tengan que ser heterosexuales). Del mismo modo se establece que no puedes casarte con tu hermano, con lo cual un incestuoso puede casarse, pero no con su hermana, por ejemplo. Del mismo modo un bisexual puede casarse, pero con una mujer y no con un hombre o con los dos a la vez. Del mismo modo un polígamo puede casarse, pero sólo con una mujer. Del mismo modo un pedófilo puede casarse, pero con alguien mayor de edad. En fin, no se discrimina a las personas, se establecen simplemente condiciones o se determinan las características que debe reunir un matrimonio, no unas personas singulares para poder acceder a él.

2- Tampoco el rechazo a la ley está motivado porque la homosexualidad sea una enfermedad o deje de serlo, como sugiere el texto. El rechazo de la ley (que no del homosexual) está motivado por la ampliación del concepto de familia en relación a la sociedad, que lo desvincula de características que hasta ahora eran determinantes para ella: por ejemplo, sí, la generación de nuevos individuos que asegura la continuidad de la misma sociedad. La adopción, por mucho que forcemos las cosas, no es la solución, puesto que no supone la generación de nuevos individuos sino la educación de aquellos que ya están.

3- Tampoco en el rechazo a esta ley se encuentra un deseo de negar una regulación de estas parejas que se antoja necesaria. De hecho, si viste ayer por televisión algunas de las imágenes de la manifestación, había mucha gente que insistía en la necesidad de una regulación legal de las parejas homosexuales, pero sin equipararla al matrimonio, puesto que, según aquellos que rechazamos la ley, una pareja homosexual no podrá nunca (por más que quiera y por buena voluntad que le eche), por ejemplo, generar nuevos individuos para la sociedad. También Juan Manuel de Prada, por ejemplo, se pronuncia en este sentido (http://www.abc.es/abc/pg050618/prensa/noticias/Opinion/Colaboraciones/200506/18/NAC-OPI-004.asp) -no te pongo un enlace porque tengo malas experiencias con los enlaces dentro de comentarios de Blogger-.

Por todo ello el texto me parece bastante desafortunado.

6:30 p. m.  
Blogger kism dice...

Por cierto, otra perla:

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas.

El que lo escribió -en este caso el de Psicobyte- debería saber que el matrimonio canónico, además de ser un ritual y un precepto religioso ante nuestro Dios, es TAMBIÉN una unión entre dos personas.

6:32 p. m.  
Anonymous inwit dice...

Migue, no te metas que la liamos :-)

Saludos grandes y besos.

9:46 a. m.  
Blogger kism dice...

No, tranqui, se puede meter porque ya alguna vez he hablado con él de estas cosas, aunque ya hace tiempo, ¿eh?

Yo digo mi opinión pero la digo con buen rollito ;)

1:50 p. m.  
Blogger garcía argüez dice...

No, inwit, tranqui, no problemo, Juan es un buen amigo y es un placer conversar/diferir con él. De hecho, Juan... ¿te apetece que hagamos el debate aquí en el blog o prefieres que lo sigamos la proxima vez que nos veamos? Como tú prefieras, amigo.
Besos

6:48 p. m.  
Blogger kism dice...

Como veas, aunque yo soy lento pa pensar, por tanto puedo ser más peligroso en versión blog MWAHAHAHAHA... ;P

Pero bueno, casi mejor quedamos y eso, esto nos servirá como excusa pa tomarnos unas cañillas... ;)

Un abrazo.

9:21 p. m.  
Anonymous irichc dice...

El fútbol pronto dejará de ser un privilegio.

Tras largas deliberaciones la FIFA decidió al fin que a partir del mes de julio se encuadrarán dentro de este deporte “no sólo las concepciones futbolísticas más tradicionales”, consistentes en meter el pedazo de cuero con los pies entre tres palos, sino que “también se dará cabida al juego libre con las manos”, quebrándose de este modo el tabú histórico que excluía dichas actitudes de las reglas.

La medida viene propiciada por las quejas de los colectivos que consideran que su derecho a jugar con todas las extremidades se ve lesionado por la restricción “antinatural” a las inferiores. En relación al tema su portavoz en España comunicó a esta agencia que “si Maradona pudo hacerlo y fue válido, ¿por qué a nosotros se nos discrimina?”.

La Federación ha tenido que ceder igualmente a las presiones de los grupos que, en buena lógica, exigían la supresión de otro prejuicio, quizá el principal y más ominoso, es a saber: que se requiere una pelota, dos equipos y un campo para que el partido pueda celebrarse. Esta consideración, bien mirado gratuita, quedará abolida definitivamente gracias a la legislación en trámite.

A pesar de las quejas de ciertos sectores poco aperturistas, las autoridades competentes han insistido en la importancia de no variar la denominación “fútbol”, que, gracias a su nuevo significado, englobará prácticas hasta ahora marginadas de la esfera futbolística, como el balón bolea, el lanzamiento de jabalina o el póquer. Todo ello, dicen, en aras de la igualdad más escrupulosa y del derecho a marcar goles, deducido espiritualmente del derecho a la libertad de movimientos.

Los jubilados artríticos están de enhorabuena. Si bien su incapacidad física hacía imposible que se integrasen a las ligas de balompié, en cuestión de semanas serán tan válidos como el que más para emular a Ronaldinho. Sin moverse de la silla, por supuesto, y partiendo la baraja de naipes mientras las enfermeras hacen la ola.

Saludos.

Daniel.


http://www.miscelaneateologica.tk

5:55 p. m.  
Blogger Greg dice...

Hola,

Sólo avisaros que el elemento llamado Irichc / Daniel es un troll de la blogosfera.
Más información en Los trolls del cyberespacio: Daniel Vicente Carrillo (Irichc, Viccahr,…)

Ya sabéis: Don’t feed the troll (No alimentar/no contestar al troll)

Un saludo

9:59 p. m.  

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