lunes, marzo 07, 2005

pasan trenes

Algo se ha roto. Alguien. ¿De qué o quiénes
recogemos esquirlas junto al río
que remeda a la vida? Lo sombrío
viene a dar en la luz. Y pasan trenes
hacia qué mar, qué dios... Todas las sienes
olean como llamas. Y hace frío
en la ardiente corola del vacío,
en la cera sin miel de los andenes.
Nada es de olvido. Nadie. Cada vida
se refleja una vez: la sola y suya
vez que, desde que mana, desemboca.
Y, aunque rota, la luz sigue encendida.
Y eternamente es marzo. Y no hay quien huya
de una voz que pregunta por su boca.

de Ricardo Bermejo