miércoles, marzo 09, 2005

en el nombre del pueblo

¿Os habéis fijado, amigos, en la de veces en que muchos tipos se apropian de la palabra “pueblo”? La palabra “pueblo” es una de las palabras peor tratadas en la historia de nuestra lengua. Y lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta qué demonios es “el pueblo”, quiénes lo forman y cómo “el pueblo” se hace ver o se deja oír. Pero lo cierto es que la palabra “pueblo” está muy a menudo en boca de gente sospechosa de “no ser pueblo”. Y estamos hablando de la palabra “pueblo” pero podemos hablar también de sus eufemísticas variantes (porque a veces la palabra “pueblo” recoge ecos subversivos del pasado) como por ejemplo “ciudadanía” o, más difusa y general, “sociedad”. Y así oímos o leemos que “el pueblo desea que…” o que “el pueblo ha mostrado su…” o que “el pueblo ha dejado claro en las urnas que…”o que “el pueblo se volcó en el homenaje a…”, o en lenguaje más técnico, que “la ciudadanía demanda que…” o que “los ciudadanos están hartos de que…”. Políticos (del poder o de la oposición, que a lo mismo juegan), periodistas (dóciles o rebeldes, que lo mismo cuentan) y mercachifles (pequeños y poderosos, que del mismo pesebre comen) son los mayores usuarios de esta palabra y en su nombre justifican todo aquello que, categóricamente, nada tiene que ver con “el pueblo”. Porque el “pueblo” es eso que, de espaldas a la extraña visión de las cosas que ofrecen los discursos de los políticos y sus escribas al dictado, se levanta y trabaja y se divierte y vive su vida y ríe y llora y ama y sigue adelante día a día sin que toda la verbena cutre que nos dicen que es la “realidad del pueblo” tenga más trascendencia que un comentario en la barra tras hojear el diario o un chisme entre señoras al salir del mercado. El pueblo no es el censo, ni su facción votante, ni las cifras de las estadísticas, ni los colectivos representados en instituciones o consejos. El pueblo late debajo de todo eso. El pueblo es un animal maravilloso y enigmático. Ni siquiera estas pequeñas líneas lograrían, aun queriendo, explicarlo.

3 Comentarios:

Blogger kism dice...

Muy bueno, muy bueno.
Y toda la razón del mundo te la doy.

11:32 p. m.  
Anonymous Ediciones Soterradas dice...

Vaya, vaya, vaya.
¿Dónde está el magisterio de García Calvo?
¿Nos acordamos de él solamente cuando nos interesa?
El diría algo así como:
Dejadles a ellos que usen la palabra pueblo como les parezca, ya crearemos una nueva palabra para que podamos hablar entre nosotros.

9:18 a. m.  
Blogger garcía argüez dice...

Lleva usted razón, señor Ramos, es decir, la lleva Agustín: Lo mejor será que les dejemos a ellos la palabra "pueblo" y busquemos otra. Va a ser lo mejor. Por cierto: ¿qué nuevo proyecto editorial se trae usted ahora entre manos?

6:15 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home