miércoles, noviembre 03, 2004

tabula rasa

Hoy me unto de esquinas. Me hago pan de sorpresa.
Hoy me doy a los perros y a los solares
como ayer me di a los nocturnos y a los gatos.
Honrado y fuerte, cantaré jubiloso vuestros amados nombres.
En cada bar le estaré comprando un bonito vestido a la vida.
Como a hijas, dadme vuestras calles engalanadas,
que yo mismo soy el Gran Paseo
y mi cabeza una plaza llena de risas y toboganes.
Miradme.
Esta luz que cegaba
hoy traerá grandes y viejos barcos fantasma por el mar de tejados,
y en ellos, todas las novias ahogadas.
Pequeñas sandalias celestes de niña los pendientes de sus marineros,
y también los gritos de sus madres en botellas lacradas.
Venid a beber de estos saltos entre las navajas
que nunca se harán guadañas.
Venid.
Mi pie fuera de la cama provocó una estampida de nublados
y hoy hará sol todo el día.
Mirad cómo se evaporan los sufrimientos
como escupitajos de curas enfermos.
Venid.
Pero ven tú, sobretodo,
que hoy toco madera
y florece, amor.

De Cristóbal Ruiz