viernes, octubre 01, 2004

sonríe mi niña

Juanjo Barral, enorme persona, enorme poeta, enorme novelista, paisanu por derecho, hablador seductor e incansable que nunca cansa a nadie, amador generoso de amigos y enemigos, nos ha enviado a casa la última entrega de su "Cuaderno de Almería". Sus vacaciones estivales en una playa andaluza (Juanjo es de Ovieu) deja en cada septiembre el dulce y hondo poso de un libro de poemas impagable. No sé cuántas entregas lleva ya. Todos publicados en la irrepetible colección "La Última Canana de Pancho Villa", de la que un día hablaremos en profundidad.
En los cuadernos de Anatol puede uno encontrarse flashes tan deslumbrantes y hermosos como éste:

sonríe mi niña
que la vida se levanta
hoy
con buen pie.
Y el puesto de zancadillas
ha cerrado

de J.J. Barral