domingo, octubre 17, 2004

no necesitaron nunca

No necesitaron nunca
intercambiar curriculums
de fracasos por amantes.
Ni se exigieron la prueba del sida
para follar sin condón.

Ni siquiera fue necesario
dejar constancia de haber leído
a Bukowsky ni conocer a Buñuel
para escribir poemas con las manos,
como se comen las sardinas.

Y las uvas.

de María Gómez