jueves, octubre 14, 2004

los húmedos suburbios

Porque esta ciudad es viscosa y tiene aristas
que hilvanan con alambre las desgracias,
y el invierno tiende trampas y cartones
en los labios de la boca de su estómago
y hay bocinas que acusan
y hay relojes roedores
y hay ceniza que amé carne,

he saldado mis diplomas a la puerta
de una iglesia, abjurando de sus dioses,
y sin permiso ni destino, como un paria,
corro tus húmedos suburbios.

De Juan Antonio Bermúdez

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dice...

Las palabras crecen y algunas veces hasta se reproducen. Esta es una nueva versión de ese viejo poema. Un abrazo.



Y BIENAVENTURADOS LOS ERRANTES


Porque esta tierra es hosca y tiene espinos
que hilvanan con alambre las desgracias

porque en invierno hay trampas y cartones
en los labios del metro y en las curvas

porque hay graves bocinas que nos riñen
porque hay relojes sucios muy roedores
porque hay ceniza fría que fue carne

porque a veces el suelo se cuartea

saldemos los diplomas y los ídolos
en el umbral del templo más lujoso

y bienaventurados los errantes
los que viajan sin mapa, sin destino
los que aman sin urgir el estertor
los que brindan su paz y hacen ofrendas
sin esperar a cambio el paraíso

1:29 a. m.  
Blogger garcía argüez dice...

Monstruo, Bermúdez! eres un monstruo! pero no me engañas: lo que intentas es ponerme los dientes así de largos mientras me mandas y no me mandas ese libro terminado, cabrón!
En fin, que es usted el mejor.

9:08 p. m.  

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