jueves, octubre 07, 2004

estudios elementales

Vamos a ver: Lee la noticia despacio a ver si la logras comprender bien: dice este titular de prensa que más de un tercio de la población de la ciudad donde vivo no tiene completados los estudios elementales. ¿Eso qué significa exactamente? A primera vista, cualquiera que desconozca la realidad local diría que es un claro síntoma de que esta población debe ser mayor y que la pirámide demográfica envejece. Pero de eso nosotros sabemos que nada de nada: uno de los más altos (o no sé si incluso el mayor) índices de natalidad del entorno y un crecimiento del censo espectacular, desmedido y asombroso (para bien, para mal) conforman hoy un nuevo perfil sociocultural del paisano. Así que creo que debo leer de nuevo la noticia porque sigo sin comprenderla. De pronto, pienso en la cantidad de gente de mi generación que no completó los estudios. Y esos no son viejos. No, señor. De entre mis mejores amigos y amigas podría hacer una buena lista de quienes no "terminaron" nunca el colegio. Y ahí van, sobreviviendo por la vida con la frente bien alta (no diría lo mismo de muchos amigos licenciados) ¿Y entonces qué? ¿qué significa eso? En una sociedad academofílica, educativómana (perdón por los dos palabros que acabo de sacarme de la manga), estos amigos míos (y miles más a los que no conozco) sobrevivieron y hoy son personas ni más felices ni infelices que un funcionario de clase A. Tendrán posiblemente menos sueldo (y menos vacaciones), pero es posible también que mejores recuerdos de su juventud temprana. ¿Y a qué viene toda esta perogrullada ? Pues que sinceramente, al leer esa noticia, me reafirmo en que desconfío de que se mida el nivel cultural de un pueblo por los diplomas de sus gentes. Una cosa es el sistema educativo y otra la cultura. Un pueblo formado no es un pueblo culto. Ni un pueblo culto es un pueblo sabio. Para medir la cultura de un pueblo no deberíamos acudir a sus expedientes académicos, sino, por ejemplo y entre otras muchas otras cosas, al estado y sentido de su biblioteca. Pero ese es otro tema sobre el que habrá que reflexionar uno de estos días.