jueves, septiembre 09, 2004

psicología inversa

Ya escribí hace un tiempo sobre una bitácora llamada "Memento moi" que mantiene viva Jose Antonio. Pues resulta que hoy he entrado y me he encontrado con este texto. Es asombroso, imaginativo, irónico, inteligente. No he podido evitar reproducirlo aquí. Es cierto que si entras todos los días en esta bitácora puede intoxicarte, pero visitarla de vez en cuando es refrescante y muy placentero. En el título del post se esconde, de nuevo, el link. De momento aquí va este texto que prácticamente acabo de leer. Aún estoy vibrando.

El señor Skinner se enfundó su traje de buzo y se sumergió con decisión. Un hombre-rana, un anfibio antropomorfo explorando las profundidades de la psique humana.Pero la función del explorador es peligrosa, y el océano de la mente es tumultuoso como la base de un tifón. Especies irreconocidas, fenómenos inclasificables y un insondable y oscuro fondo marino llevaban al señor Skinner a preguntarse para qué habían servido treinta años de psicología experimental y de exposición de teorías.
Las actitudes humanas no actúan siguiendo clasificaciones. Éstas sólo sirven, a posteriori, para explicar los fenómenos conocidos. Pero el océano es tan vasto...
Cuando Skinner salió de nuevo a la superficie, jadeante, agotado, se encontró con un grupo de perros que, hambrientos, gruñían con fiereza. Sus glándulas salivales se excitaban al oír el sonido de una campanilla...