martes, agosto 10, 2004

la poesía hace

La poesía hace: hiere los corazones, toca los corazones de la gente. El poeta la deja hablar, para que haga lo que también a él le ha hecho. Y esto ocurre todavía de vez en cuando. No olvidemos una cosa: cuando hablo de poesía me refiero tanto a la del tipo de la canción, la más lírica, como también a la dramática o a las diversas manifestaciones épicas. Porque una cosa es básica y fundamental para que haya poesía; una cosa es imprescindible: el ritmo, que es eso, bastante misterioso, que anda por debajo de la lengua misma, sobre lo que luego se acopla la propia lengua. Sin ritmo no hay poesía; porque poesía no son todas esas cosas que andan por ahí convertidas en Literatura y que ni siquiera tienen las técnicas o las artes básicas de la poesía. Rara, muy rara vez se hace poesía; se llama poesía cada vez más a otra cosa que no es ella, que no tiene ritmo ni música y que anda metida en el cajón de la Literatura. Pero todavía de vez en cuando se hace poesía; y no sólo la hace de manera más o menos espontánea gente inculta, a la que le sale así como sin querer; también los cultos, gentes cultas, a veces dejan hablar a la poesía por su boca. El poeta no escribe, inventa.

Agustín García Calvo