miércoles, julio 21, 2004

cuaderno de resistencia

Una nueva bitácora destinada a ayudarnos a vivir. Desde el sur del sur, damas y caballeros, el gran David Franco.

Camina, ve desnudo como un signo.
Secuestra a alguien y hazlo muy feliz.
Cuando parpadeen, escóndete.
Invoca la conjura de los ojos
que te aman frente a los ciegos.
Funda una red postal alternativa
en la que los remitentes reciban
las carta y postales, los paquetes
que siempre han esperado.
Allana las moradas de los vivos
y abandona pequeños poemas de esperanza
y resistencia, fotos de Giap,
instrucciones para una gymkhana maoísta.
Duerme en los cajeros automáticos
sobre fajos de billetes falsos.
Di que los sacaste para dormir mas cómodo.
Arranca las etiquetas de la ropa
y cóselas a harapos
o a disfraces de jueces y de militares.
Practica la cocina creativa en hormigoneras.
Paga el ticket del metro o del bús con plumas mojadas.
Fotocopia y difunde el día más feliz de tu vida.
Haz un buzoneo con ellas.
Reparte en los recreos pájaros
para que sean liberados.
Plasma en camisetas fotos de madres
que se enorgullecen de la ira de sus hijos.
Ensucia los parabrisas en los semáforos
Y vende pañuelos de papel usados.
Con una conmemorativa placa señala el distrito, la calle, el rincón
donde hiciste por vez primera el amor.
Para conmemorarlo, convoca cada año
a una multitud de amantes.
Detalla con epéntesis y con próstesis
tus deseos, tus ansias, tus miedos.
Incita a que la gente se ofenda
por dinero quemar o por números secretos
de tarjetas crédito desvelar. Escribe guiones de telenovelas subversivas.
Abre la guía de teléfonos y marca un número.
Comunícale al que responda que ese es el primer día
de su nueva vida. Repite el ejercicio
veintiséis veces más, una semana sí y otra no.
Maldice vehementemente en el metro
a los que no conversen
con el que el asiento comparten.
Crea redes ciudadanas
sobre extraviadas erudiciones,
Asegura que la belleza es insolente.
Propugna un turismo del bochorno, el nomadismo
de lo que nadie quiere visitar.
Planta un libro
Lee un árbol
Vislumbra a tu hijo como un amo sin esclavos
Haz porno poético.
 
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