viernes, junio 18, 2004

poema hostil

Exacto:

Se vuelve a combatir tras recoger
los restos del naufragio, la derrota
que queda entre las algas milenarias
varada en las arenas del tacto y la memoria.
Sin miedo ni esperanza de las playas
al bosque de la vida se regresa.
Pero algo
—un algo de por dentro del estómago
que sube hasta las sienes como el odio,
un algo como el orden que a todas mina y pudre
personas convincente hasta el derrumbe—
se cruza y se alza en medio a veces, sí.
Y entonces,
¿cómo emboscarse entonces?

Palabras como golpes, compañeras.


de Luis Melgarejo