jueves, junio 24, 2004

el tonto del pelotón

Además
la vida del tonto del pelotón vale más que cualquier bandera. Él siempre estaba callado con ganas de huir unas ganas de huir que le quemaban la garganta pero callaba-y recibía los golpes más innobles en silencio.
Hasta que un día
explotó.


de Pedro del Pozo y Toscano