lunes, junio 07, 2004

don hipólito y el mayo del 68

He visto por la televisión local del sitio donde vivo una entrevista a don Hipólito, irrepetible personaje, marqués de la miseria, republicano a gritos, ex-alcohólico no anónimo, empedernido lector, viajero fabuloso, polizón de la vida, ex-presidiario político, caballero de la pobreza y la calle, vividor intenso, capitán de las tabernas, hábil espadachín dando sablazos, valleinclanesco protagonista de una tragicomedia de calmo final, conde de los desheredados, perdedor feliz, maestro sabio, espíritu libre, abuelo del infortunio y la libertad.
Don Hipólito, refugiado político en los últimos sesenta, bohemio comunista en el París del 68, vagabundo por los ambientes universitarios de La Sorbona, presenció en primera linea el mayo francés. Su visión de las cosas es rotunda:

La revolución estudiantil comenzó por una cosa muy simple: una ley estúpida que impedía a "los" estudiantes entrar en los dormitorios de "las" estudiantes. Podeis creerlo. Por eso comenzó todo. Esa fue la chispa. Todas las otras cosas, la imaginación al poder, la playa bajo el asfalto, la represión policial y la traición de los sindicatos llegaron luego. Pero todo comenzó por un problema de logística amorosa.