viernes, mayo 28, 2004

voy a cambiar de ordenador

Risueño de ingenuidad, quise actualizar un poco éste que tengo y me convencieron de que era más eficaz y casi más barato tirar esta vieja maquinita ya prehistórica y comprar uno nuevo de "última generación" o algo así. Y el consejo era, además, franco y sincero: Tirar "éste" (caduco en apenas unos años: entonces, al comprarlo, era ya de esa llamada "última generación") y comprar "otro".
Hoy, el azar ha puesto en mis manos estas palabras:

El objeto que fue espectacularmente prestigioso se torna vulgar en cuanto entra en casa de un consumidor, porque en ese mismo momento entra las casas de todos los demas consumidores. Revela entonces (cuando ya es demasiado tarde) su pobreza esencial, que procede de las miserables condiciones de su producción. Y para entonces ya ha aparecido otro objeto que se ha convertido en justificación del sistema y que exige ser reconocido (...) Aquello que impúdicamente afirmaba su excelencia definitiva es sustituido, tanto en el espectáculo concentrado como en el difuso, de modo que lo único continuamente permanente es el sistema

De Guy Debord en La sociedad del espectáculo